Definitivamente el mundo
cambió, ya nada es como lo podíamos percibir, cambiaron las formas y
los fondos, y hoy nos vemos enfrentados a una veloz adaptación en todo
orden de cosas, sobretodo en el mundo de las comunicaciones, en donde el
periodismo es uno de los agentes más afectados de los últimos tiempos.
Una
pandemia provocó que el futuro se nos viniera de golpe a la cara, tal
como lo vaticinó en 1964 Marshall McLuhan con su libro “Comprender los
medios de comunicación” donde planteaba que el avance tecnológico
supondría una serie de cambios que irán perfilando y controlando los
distintos grupos humanos. Nos encontramos inmersos en un panorama
complejo y sin precedentes a causa de este coronavirus, que causó una
emergencia sanitaria internacional que afectó diversos aspectos de la
sociedad global.
En
el terreno la comunicación, como en todas las esferas vitales, la
sociedad se ha ido adaptando, desde el aislamiento personal a la
conexión interpersonal a través de la vía digital. Un aceleramiento en
la formación digital de la población ha dado paso a la visibilidad de
una multitud de medios digitales, a una “vuelta de tuerca” de la
industria televisiva y la radio, que debieron cambiar sus formas y
contenidos para una audiencia ya había mutado.
Mención
aparte se la llevan las redes sociales, que son las grandes
protagonistas del ámbito comunicativo en tiempos de pandemia, llevándose
un gran porcentaje de la confianza de la gente que quiere saber qué
ocurre en cada rincón del planeta.
En
este mundo globalizado, caracterizado por el papel esencial de las
nuevas tecnologías y la ruptura de fronteras y distancia, el periodismo
se convierte en un actor determinante para manifestar las diferentes
perspectivas de esta pandemia.
Ha
cambiado la forma de hacer periodismo, en donde hoy debe primar la
rigurosidad, el detalle, la objetividad, la minucia, el deseo de ir más
allá de la simple información tratando de acercarse a la verdad absoluta de los acontecimientos.
Sin
ir más lejos, hemos visto la adaptación en los noticieros de nuestro
país en cuanto a las entrevistas que hoy se efectúan por videollamada,
dándole espacio a un universo más amplio de expertos que opinan acerca
de esta pandemia, diversificando las opiniones y por consiguiente
aportando al pensamiento crítico de las personas al otro lado de la
pantalla.
Para
llevar esto ámbito local, en la región de Magallanes podemos destacar
que el Centro Regional Fundación Cequa ha sido parte de esta
transformación de los medios de comunicación, aportando de manera
digital con la mirada científica de sus investigadores y respondiendo a
los temas contingentes que han surgido a raíz de esta emergencia
sanitaria y todos sus aspectos.
Cuando
esta situación crítica finalice, la nueva era comunicativa confirmará
la necesidad vital de Internet y la importancia del espacio digital, y
este trance social nos servirá para comprender que la disciplina
periodística es tremendamente relevante para la sociedad.