Cómo mejorar la comunicación

Si
se observa atentamente la realidad, es posible darse cuenta que muchos
de los conflictos (ya sea al interior del hogar o en el trabajo) se
generan por problemas relacionados con la comunicación. Como  se vive
un  momento  crítico, resulta fundamental tener cuidado y tomar algunas
medidas preventivas en cuanto a este aspecto.

En
primer lugar, hay que tener claro: ¿Qué es la comunicación?  Pues bien,
la forma más simple de definirla es la siguiente: es el intercambio de
información entre un emisor que transmite un mensaje, con el fin que se
produzca una respuesta en el receptor. Aquí es donde está la clave de la
comunicación efectiva. Por lo tanto, antes de enviar un  mensaje hay
que tener claro ¿Cuál es la respuesta que se  desea obtener de parte del
otro? Lamentablemente  esto  suele no hacerse, porque muchas veces se
disocia  el mensaje que se envía con la respuesta que se espera del
otro.

Para lograr lo recién señalado hay que considerar los siguientes aspectos:

-El
emisor: debe detenerse antes de comunicarse y debe definir  ¿Qué es lo
que desea transmitir? Esto puede ser: ideas, necesidades, sentimientos,
emociones, etc. Igualmente debe escuchar al otro (receptor) de manera
activa. Es decir, sin distraerse, estando atento tanto al lenguaje
verbal como corporal del receptor, porque solo  así se podrá dar cuenta:
¿Cuál fue la respuesta del otro frente al  mensaje que se le envió? O
sea, únicamente de esta manera, podrá detectar si el mensaje cumplió con
su propósito que se des
eaba.
Por ejemplo: si se quiere que el otro se pare y luego de emitir el
mensaje permanece sentado, es obvio que hubo problemas en la
comunicación.

-El
 mensaje: debe ser realizado con tanta claridad, precisión y exactitud,
de modo que para el otro (receptor) sea evidente lo que se espera de
él.  A veces el mensaje se envía de forma  confusa o de una manera tan
errada que logramos justo el efecto opuesto al que se deseaba. Un
ejemplo de ello es que (a veces) lo se quiere es tranquilizar a la otra
persona y como no se tiene cuidado con las palabras que se emplean, el
otro termina molesto o irritando.


El receptor: también puede colaborar con una adecuada comunicación,
haciéndoles consultas al emisor como por ejemplo: ¿Podría explicarme lo
que me dijo, porque no me quedo claro su mensaje?

Recuerde:
la comunicación no se da solo porque si, esta tiene un propósito. Si
Ud., tiene claro: ¿Para qué está hablando o comunicándose? Además, si
  está atento a la respuesta que otorga su interlocutor y esa es la
reacción  que Ud. quería lograr. Entonces, Ud. tuvo éxito en la
comunicación.

Comunicarse
de forma apropiada, es un verdadero arte. Lo importante es que se puede
aprender y se puede desarrollar como cualquiera otra habilidad. 

En
estos días tan  complejos para todos,  hay que evitar la crítica, la
descalificación o el enjuiciamiento del otro. Ojalá frente a la crisis
que se enfrenta, todos nos distinguiésemos  por  enviar mensaje
positivos, alentadores y nutritivos. De modo que con nuestras
 palabras contribuyamos  a crear ambientes más gratos y saludables.

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