¿Cómo salimos del hoyo?

Esta
semana, el Instituto Nacional de Estadísticas publicó que la tasa de
desempleo nacional alcanzó un 11.2%. Es decir, casi un millón de
desocupados producto de la caída de la actividad económica que llegó al
15,3% en mayo. De la misma forma, la tasa de desempleo regional alcanzó
el 7%, lo que a primera vista pareciera no ser alarmante. Sin embargo,
hay que considerar que la fuerza de trabajo (personas disponibles para
trabajar) cayó de 97.020 a 82.060 personas (- 15,4%). Consecuentemente,
los ocupados se redujeron de 93.870 a 76.340 personas, lo que es una
caída del18,7%. Esto nos indica que la fuerza laboral activa tiende a
igualarse a la inactiva, la cual suma 63.400 personas que no buscan
trabajo. 

Los
ingresos del trabajo han disminuido y hay miles de personas que no
salen a buscar empleo, porque saben que no lo van a encontrar. Esto es
más agudo en las mujeres, porque los hijos ya no van a las escuelas. El
deterioro del mercado laboral es evidente, ya que si a los desempleados
sumamos los que no salen a buscar trabajo, tenemos aproximadamente 20680
hombres y mujeres que en condiciones normales podrían trabajar. En
consecuencia, el desempleo subyacente en Magallanes es superior al21%,
es decir: un quinto de los trabajadores está sentado en la banca.

Si
bien la caída de ingresos del trabajo está siendo suplida por otras
fuentes para la población de escasos recursos, tales como el IFE y otros
subsidios, la pandemia está golpeando con gran fuerza a la clase media,
la cual se bate casi sola hasta el momento. Afortunadamente, el
Gobierno planteará nuevas medidas económicas en ayuda de esta
mayoritaria población del país, la cual peligra regresar a la p
obreza tan amplia y conocida por nuestros padres y abuelos.

La
pandemia es nefasta no solo por las vidas que se lleva, sino también
por su impacto económico social, lo que termina siendo tan letal como el
coronavirus. Tenemos el deber patriótico de estar unidos,
infranqueables ante la adversidad. Son tiempos de ayudarnos, tarea del
Estado, aunque no exclusiva del Gobierno. Como magallánicos no podemos
permanecer inmóviles esperando las medidas que tome Santiago. Debemos
hacer más por nosotros mismos, por eso presenté propuestas al inicio de
la crisis en marzo.

Si
bien el FOGAPE mejoró condiciones que permiten que más empresas sean
sujetos de crédito, sigue siendo urgente crear un fondo regional
destinado a evitar el cierre de  empresas que son plenamente viables en
condiciones normales y para impulsar la reactivación. La quiebra de
empresas hará más dura, profunda y extendida la crisis, dejando a miles
de magallánicos sin
empleo
en el presente y con pocas posibilidades de emplearse mañana. También
debemos ser muy rigurosos en el control de las medidas sanitarias con el
fin de que la totalidad del comercio pueda operar con “normalidad” y
otras empresas puedan activarse.

El
orden público y sanitario deben ser máximas para sentirnos seguros y
conseguir el delicado equilibrio sanitario y económico. Los
parlamentarios UNIDOS deben interceder ante el Gobierno para la
eliminación del IVA en la región, impuesto regresivo del 19% que
encarece bienes esenciales, afectando a las familias. Asimismo,
redestinar el presupuesto de obras públicas, como el discutido paso
sobre nivel de Tres Puentes, permitiría establecer un Ingreso Familiar
de Emergencia Regional de alrededor de 150.000pesos para cada habitante
de la región. Solo falta debatir y mucha voluntad de invitar a la mesa
a quienes puedan aportar soluciones para salir adelante. Confío en nosotros, confío en ustedes. 

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