En
el mes de agosto se cumple un año de la puesta en marcha del Plan Paso a
Paso Chile se Recupera, integrado por un conjunto de medidas creadas
para reimpulsar la economía de manera descentralizada, inclusiva y
sustentable debido a la crisis económica y social provocada por la
pandemia.
Esta
crisis llevó a Chile a enfrentar la mayor reducción de la actividad
económica de los últimos 35 años, evidenciando, según cifras del
Instituto Nacional de Estadística (INE), una pérdida de 900 mil empleos
entre febrero y julio de 2020.
Tras
casi un año de su implementación, este plan ha avanzado de manera
significativa en sus cuatro ejes: generar y recuperar puestos de
trabajo; promover e incentivar la inversión pública y privada; apoyar a
impulsar las pequeñas y medianas empresas, y agilizar y simplificar los
permisos y la burocracia para las pymes.
En
materia de empleo se han entregado cuatro subsidios como medida de
reactivación, mantención y de fomento a nuevas contrataciones. Esto
junto a las constantes iniciativas para apoyar en la recuperación de las
pymes, entre ellas, el reciente bono Mipyme que entrega $1.000.000 a
micro, pequeñas y medianas empresas.
En
cuanto a la inversión, el Gobierno anunció un plan para el período
2020-2022, que considera un monto adicional de US$ 4.500 millones por
sobre el presupuesto de cada ministerio.
Como
Seremi de Desarrollo Social y Familia quiero destacar también el
importante rol que ha tenido para la reactivación de la economía el
Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), beneficio que surgió como una
forma de contar con una ayuda que permitiera darles tranquilidad a las
familias afectadas por las consecuencias de la pandemia, logrando además
el efecto sanitario de adherirse a las cuarentenas que han vivido las
comunas.
En
mayo del 2020 se efectuó el primer pago del IFE y que en Magallanes
alcanzó a 7.401 hogares. Durante el mes de julio de este año llegamos a
68.197 hogares. Es importante destacar que este número será aun mayor,
debido a que falta incorporar a aquellos hogares que al momento de
postular no tenían creado su Registro Social de Hogares, siempre que
cuenten con este a más tardar en septiembre de este año.
Es
así como el IFE Universal de julio se convirtió en la transferencia
monetaria más grande que el Estado ha realizado de manera masiva a la
ciudadanía, con un costo mensual de US$ 3.124 millones, lo que ha
permitido que exista circulante a nivel familiar, con un impacto directo
en la economía regional, especialmente en los pequeños comercios de
barrio que han debido fortalecer su rol de abastecimiento.
Esta
importante misión, de lograr que todos los meses nuevas familias
reciban el IFE, con el solo objetivo que ninguna quede por debajo de la
línea de la pobreza, se debe al trabajo mancomunado que ha cumplido el
sector público, conformado por funcionarios y funcionarias que de manera
desinteresada se despliegan en juntas de vecinos, gimnasios fiscales y
donde la ciudadanía lo requiera, para velar por el bienestar de la
sociedad.