La
pandemia de enfermedad por Coronavirus ha afectado a los sistemas
educativos en todo el mundo. Casi la totalidad de instituciones
educativas de todos los niveles debieron cancelar sus actividades
presenciales, en cumplimiento de las disposiciones adoptadas por las
autoridades de los distintos países, tendientes a disminuir la
propagación de la pandemia y sus consecuencias fatales. La pandemia
Covid-19 representa una amenaza para el avance de la educación, ya que
tiene dos impactos significativos:
1.
El cierre prácticamente universal de las escuelas de todos los niveles
2.
La recesión económica generada por las medidas de control de la pandemia
Es
por ello que si no se realizan esfuerzos considerables para
contrarrestar estos efectos, el cierre de escuelas provocará pérdidas de
aprendizaje, aumento de la deserción escolar y mayor desigualdad, y la
crisis económica que afecta a los hogares agravará el daño debido a la
reducción de la oferta y demanda educativa. Esos dos impactos tendrán en
conjunto, un costo a largo plazo sobre el capital humano y el
bienestar, es por ello que para que esta brecha no sea cada vez más
grande el sistema educacional tanto público como subvencionado deben
contar con un servicio de internet para que todos los educandos puedan
recibir una educación a distancia, sistema que no reemplaza la educación
presencial, pero que si puede ser de mucha ayuda, en el caso de Chile
esto es tarea del estado y del actual Gobierno. Los países que
reaccionen con rapidez para que los alumnos logren resultados en sus
aprendizajes y que este no se interrumpa, pueden mitigar el daño incluso
transformar la recuperación en una nueva oportunidad.
Es
por ello que la respuesta en materia de políticas que se necesitan para
alcanzar esa meta puede resumirse en tres etapas superpuestas.
1.
Enfrentar la situación
2.
Gestionar la continuidad
3.
Mejorar y acelerar las actividades
En
el contexto de la implementación de estas políticas, el objetivo de los
sistemas educativos debe ser recuperarse, dado que antes de la pandemia
la educación se caracterizaba por un grado de aprendizaje demasiado
bajo, altos niveles de desigualdad y avances lentos.
Ahora,
Chile y muchos países del mundo tienen la oportunidad de “reconstruir
en mejores condiciones el sistema educacional”: pueden utilizar las
estrategias más eficaces de recuperación después de esta crisis como
base para introducir mejoras a largo plazo en áreas como las
evaluaciones, la pedagogía, la tecnología, el financiamiento y la
participación de los padres.