Más que la crisis asiática de 1997 y más que la crisis subprime del 2008. La crisis sanitaria y las malas decisiones de este gobierno han provocado que la destrucción de puestos de trabajo formales sea casi 6 veces superior a lo observado en las crisis anteriores. El mayor impacto se refleja en el empleo que genera el comercio, que es el principal rubro que da trabajo en el país con un 19% del total de ocupados. En el trimestre mayo-julio, la merma de 24,9% en el sector supera el 20,6% nacional. A cinco meses de iniciada cada crisis, la caída en el empleo formal en el sector ha sido notoriamente mayor en la emergencia sanitaria (-19,6%) que en las crisis asiática (-3,2%) y financiera o subprime(- 2.5%).
EL sector turismo es otra de las industrias duramente afectadas por las malas decisiones. En el trimestre móvil febrero-abril, la caída de los empleos fue de -20%, en relación al mismo período del año anterior. Esto representa una pérdida de 120 mil empleos, es decir, un quinto de los 600 mil puestos de trabajo que genera anualmente la industria. De los empleos perdidos en el trimestre móvil, 16,8% corresponde a alojamiento, 55,7% a servicio de comidas, 9,6% a transporte, 3,9% a agencias de viaje y el 14% restante a otras actividades turísticas.
La Organización Mundial de Turismo (OMT) augura que el turismo internacional descenderá entre un 58% y un 78%, convirtiéndose el 2020 en el año con peores datos desde 1950. Esto supondría la pérdida de entre 910.000 y 1,2 billones de dólares en ingresos por turismo y la supresión de entre 100 y 120 millones de empleos en el sector.
A nivel regional la situación es más grave aún, y comienza con la pérdida de 1.000 empleos directos y otros 1.000 indirectos producto del cierre de Mina Invierno, y la pérdida de 300 millones de dólares anuales de ingresos a la economía regional. Cabe señalar que en este caso el virus responsable de esa pérdida se llama Jorge Flies.
Y ahora continua con otro virus, igual de dañino, pero que esta vez le acierta un golpe fatal a otro de los pilares de la Estrategia de Desarrollo Regional, la industria sin chimeneas, la cual presenta estadísticas alarmantes. La desocupación en las áreas de alojamiento y servicio de comidas en Magallanes tienen una variación interanual de -44,7%, siendo la región más afectada a nivel nacional.
La crisis es más profunda de lo que se piensa, y lo más preocupante es que no se observa un liderazgo claro, ni un plan definido para salir de esta crisis, la que será más profunda para la región de Magallanes que para el resto del país, y a su vez será más difícil para Chile salir de la crisis respecto de países desarrollados.
Pero en economía, toda crisis puede ser una oportunidad, siempre y cuando quienes saben y están de verdad preparados, asuman el desafío de liderar la concreción de esa oportunidad.