Probablemente durante este último tiempo hemos visto a varios familiares, amigos, vecinos, o incluso, nosotros mismos, ver como día a día nos vamos reinventando para buscar un poco más de alivio económico en medio de esta crisis de salud.
Hoy vemos los esfuerzos de nuestros profesores y profesoras por seguir enseñando a nuestras hijas e hijos, ingeniándoselas una y otra vez, desde clases en línea o elaborando material para no perder el año. Ojo, esto lo tuvieron que hacer de golpe y porrazo sin previo aviso y día a día acomodando todo para mejorar. Vayan mis respetos y felicitaciones para todos ellos.
Hay rubros que se han visto afectados de forma catastrófica durante estos 4 meses, donde el Gobierno con sus ofrecimientos no ha dado pie con bola. Basta recordar cuando el Presidente Piñera anuncia con bombos y platillos la creación de un crédito con aval del Estado para que las pequeñas empresas puedan respirar… conclusión, sólo un 18% de esos emprendedores han logrado acceder, y eso no es otra cosa porque la decisión del ejecutivo fue dejar las reglas a los bancarios, que bien sabemos cuál es su comportamiento.
En materia de ayuda social, donde se debía llegar de forma rauda a la clase media y a quienes más lo necesitan, siempre se ha llegado tarde. Hemos sido los municipios de Chile los que han tenido que ingeniárselas para satisfacer en algo las profundas necesidades de un pueblo que hoy más que nunca necesita apoyo y contención.
Pero bueno, en materia de reinvención, como Municipalidad de Cabo de Hornos hemos ido buscando fórmulas de poder colaborar con nuestras vecinas y vecinos y con nuestros emprendedores que hoy temen al cierre definitivo de sus locales.
Durante todos los domingos de julio y agosto, vamos a llegar con almuerzos preparados a más de 40 familias que han necesitado ayuda durante esta pandemia mundial, claro que es una pequeña ayuda; pero no sólo eso, como forma de colaborar con la reactivación del desarrollo económico local, estos almuerzos los realizarán dos establecimientos de elaboración de comidas preparadas que no pueden atender a público de forma presencial por la obligación de cierres de los restaurantes en todo el país.
De la misma forma, y con el fin de que sobre todo nuestros adultos mayores no salgan de casa, los almuerzos serán repartidos en formato de Delivery por parte de un trasporte de un transporte dedicado al traslado de turistas, que lógicamente, hoy se encuentra totalmente paralizada.
Con estas medidas buscamos favorecer a nuestra ciudadanía, pero de la misma forma a nuestros pequeños empresarios locales, que dependen de sus esfuerzos para ser el sostén de sus familias e hijos.
Vamos a seguir trabajando y buscando alternativas para la dignidad de nuestra gente. Tenemos la claridad de que sólo todos juntos vamos a pasar este proceso amargo por el que ha atravesado nuestra comuna, la región, el país y el mundo. Queridas vecinas y vecinos, sigamos cuidándonos y estando juntos, sólo así, Cabo de Hornos crece.