¿Cuánto vale el show?

El
viernes el ministro de Salud, Jaime Mañalich, visitó la ciudad de Chile
con mayor tasa de contagio y el hospital con mayor demanda y estrés por
Covid-19. Quienes compartimos la idea de mantener unidad y colaborar
con la autoridad para resolver la crisis sanitaria teníamos una pequeña
ilusión que su visita significara medidas concretas para superar el
difícil momento que vive la ciudad de Punta Arenas. Pero nada de eso
hubo. Por el contrario, observamos un triste show mediático, en donde lo
que primó fue un desconocimiento de la realidad local y una falsa
interpretación de los intereses de los ciudadanos.

El
ministro insistió en varias ideas. Dijo que la masividad de contagios
inicial se debió a los cruceros (la falta de medidas oportunas no tuvo
efecto para él), que los vecinos no respetan la cuarentena y el toque de
queda (aunque la cifras digan lo contrario), que la gente hace un uso
abusivo de los permisos (pero no dice que en promedio la gente ocupa
apenas un permiso de dos a la semana y tampoco desglosa las causas de
los permisos), que el personal de salud del hospital no se ha contagiado
en el hospital (desconociendo los funcionarios en cuarentena y los que
han contraído la enfermedad), que nosotros estamos pidiendo que se acabe
la cuarentena e ironiza (no dice la fuente y omite que la gente masiva
mente
ha dicho que primero está la salud), en fin una serie de textos que
evaden responsabilidades e intentan presentar un mundo irreal. “Hay que
volver a la nueva normalidad a toda costa” podría ser el resumen. “De
una u otra forma debe acabarse la cuarentena en Punta Arenas” parece ser
la tesis.

De
una estrategia local que permita reducir la tasa de contagio y mejorar
las condiciones de insumos, infraestructura y personal del hospital nada
se dijo. Del ministro esperábamos medidas concretas para frenar la tasa
de contagio. El número de contagiados en Punta Arenas sigue creciendo
después de un mes y es indispensable dar con la o las causas. Se
requiere aumentar urgentemente el número de testeos más allá de los
sintomáticos, hay que reforzar las capacidades del hospital, hay que
preocuparse de las familias que tienen necesidades por falta de
ingresos, hay que revisar las industrias que siguen funcionando y
trasladan masivamente trabajadores, y tantas cosas más. De ministro de
Salud y autoridad esta visita tuvo bien poco. De personaje mediático
queda preguntarse, ¿cuánto vale el show?

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