Cobra
más vigencia que nunca eso de que después de la batalla aparecen los
generales… Y de tanto felicitarse entre los que casi nunca habían alzado
la voz en el pasado, nos olvidamos del grupo de valientes muchachos y
muchachas que saltaron las barreras del metro en Santiago y nos
enseñaron con ese pequeño gesto de rebeldía que otro Chile es posible…
Después vinieron las recriminaciones y escuchamos a los “ofendidos” de
siempre que “no es la forma”, “que se está destruyendo el país”, pero
antes no fueron capaces de levantar la voz ante el tremendo sufrimiento
de la gente, ahí no salieron los paladines, allí se quedaron calladitos y
mientras más de la mitad del país sufría hambre, carencias y
explotación nada decían, se soslayaban en un desarrollo económico que
solo favorecía a los de siempre mientras el pueblo sufría… Como era de
esperarse, la aprobación del 10% fue el salvavidas para los “cadáveres
políticos”, ahora salen hablando de la defensa del pueblo, de justicia,
de dignidad, los mismos asquerosos que antaño decían que los muertos
encontrados en el desierto “eran muñecos” y una maquinaria internacional
del comunismo para desprestigiar al tirano despreciable al cual le
sonreían y apoyaban y aplaudían… Aquí mismo vino Luis Messina y no fue
porque algún iluminado representante y honorable pusiera las lucas para
que visitara nuestra ciudad, San Gregorio y Natales, nada, con todo el
dinero a su haber no fueron capaces de traer al máximo representante del
movimiento No +AFP y ahora dicen “ganamos”… Como siempre, después del
triunfo, son los primeros en subirse al carro de la victoria y ahora
pregonan por todo nuestro suelo que son los defensores del pueblo… No,
estimados, el triunfo real fue de la gente, de los que nos
movilizábamos, de los que perdieron un ojo, de los golpeados y
torturados, de nuestros muertos que aún no tienen justicia… No me vengan
con el cuento que son ustedes, fuimos nosotros en las calles (adonde
nunca los vi) los que alentados por nuestra valiente juventud, nos
despertamos, perdimos el miedo, soportamos las lacrimógenas que no es
nada ante nuestros mártires… Ustedes no tenían otra alternativa, el
pueblo los apuntaba con el dedo (y lo sigue haciendo) como los cómplices
silenciosos del castigo social que se le aplicaba a la gente que
cansada de tanta injusticia entendió que nada tenía que perder porque
muy poco teníamos… Los que insultaban a los violentistas, los que nos
trataban de “rojos”, los que nos decían que eran delincuentes irán ahora
con la cola entre las piernas a cobrar lo que nunca fueron capaces de
reclamar… No se olviden de los que perdieron un ojo, no se olviden de
los muertos y con un mínimo de decencia, piensen antes de criticar a la
gente que se juega incluso la vida por obtener justicia e igualdad… Esto
apenas comienza, ahora tenemos que seguir en la batalla de la igualdad y
luchar por mejorar las condiciones de vida de los chilenos… Para todos,
como siempre, un abrazo.
P.D.:
menos para los que criticaban y menos para los aprovechadores políticos
de siempre que no tienen asco asumir esta lucha como triunfo de ellos y
no los vimos ni “en pelea de perros”…