Se sabe que el Fútbol femenino conlleva una serie de historias de sacrificio. Si a eso le sumamos que
la jugadora en cuestión es magallánica, se le suma una doble
dificultad. Sin embargo, pese a esos antecedentes, Dina Barría ha
logrado hacerse de un nombre en la Liga Nacional de Fútbol. Una historia que solo se explica gracias al apoyo familiar y al esfuerzo propio.
Y
es que Dina partió a los quince años a Santiago. Aprovechó que a su
hermana, quien es carabinera, la trasladaron a Santiago, para así
poder ir a probar suerte en la capital. Su sueño de ser futbolista
partió con pruebas en Palestino y Colo Colo, quedando en estos últimos.
Colocolina
de toda la vida, Dina se encontró con una realidad muy diferente en el
club albo. Un plantel cerrado, y la diferencia cultural con jugadoras
que en su mayoría eran santiaguinas hicieron que la aventura en Macul
durara poco.
Pese
a eso, no se desanimó. Probó suerte en el fútbol calle, donde fue
campeona mundial a los 18 años, y terminó además recalando en Fernández
Vial, en donde permanece hasta el día de hoy. Actualmente prepara su
retorno a Santiago, para probar suerte nuevamente en un club capitalino.
-¿Cómo partió en el Fútbol?
“En
Punta Arenas jugaba en el Sporting, aunque en rigor jugué en varios
equipos. Lo que pasa es que se cambió varias veces de nombre, primero
Chile, después Pingüino, y después se llamó Sporting. Mi entrenador de
esa época me dijo que tenía opciones de jugar en el norte, así que me
atreví. No me costó tomar la decisión, porque mi hermana se iba a
Santiago. Sin ella no habría sido posible”.
-¿Cómo fue estar en Colo Colo?
“No
me gusta recordar tanto esa etapa, porque fue distinta. Llegué a una
ciudad en donde se notaba que hablaba distinto, con modismos distintos.
El grupo era súper cerrado y mi personalidad me excluía de ellas, así
que preferí irme a un lugar donde estuviera mejor y más cómoda”.
-¿Se imaginó una mejor experiencia en el club de sus amores?
“Yo
soy colocolina, pero no es que arruine mi vida haberme ido tan rápido.
Pensé que iba a ser distinto, pero no lo tomo como una mala experiencia,
sino de aprendizaje. De hecho, quizás vuelva a Colo Colo algún día”.
-¿Podría ser este año quizás?
“Tengo
expectativas de volverme a Santiago este año. Es una buena opción
personal y de estudios. Allá quiero arriesgarme a probar en varios
clubes. No quiero entrar con pituto, sino que partir desde abajo. Para
Colo Colo lo pienso para más adelante, no todavía. Quizás cuando se dé
un cambio de switch mío, eliminar barreras propias”.
-¿Qué pasó después de partir de Colo Colo?
“Terminé
mis estudios en Santiago, y justo después de ese período vi que estaban
dando un comercial para probarse en Fútbol Calle. Fui parte de la
Selección que fue campeona mundial de Fútbol Calle ese año. De hecho,
eso significó que fuera reconocida en Punta Arenas, me premiaron como
una buena embajadora de la región. Al otro año me vine a Concepción, a los 19 años. Llegué y me puse a jugar a la pelota al tiro. Me metí a Fernández Vial, en donde estoy hasta ahora”.
-¿Fue muy difícil surgir como jugadora en Magallanes?
“En parte fue difícil. No te niego que mi nivel es de regular hacia arriba, y en el
Fútbol femenino se ven niñas que son buenas y otras que no juegan.
Hasta en la Liga Nacional hay niñas que no juegan. El hecho de entrar
tan rápido a Colo Colo significó que tenía un nivel bueno igual”.
-¿Qué fue lo más difícil entonces?
“El
esfuerzo es demasiado. De hecho, de a poco he ido dejando de lado el
entrenar, porque estoy trabajando, estudiando y jugando. Aunque lo
quiera, no puedo repartirme haciendo tres cosas a la vez. Ese ha sido mi
punto más difícil, repartir mi tiempo y descansar”.
-¿Se imagina jugando en el extranjero?
“Sería
maravilloso jugar en el extranjero. Yo, que ahora juego en Concepción,
no lo veo tan difícil, pero sí es un esfuerzo gigante. El tener que
dedicarme a entrenar va a ser un esfuerzo más a todo lo que tendré que
hacer. Por eso lo veo como algo para más adelante, porque estoy pensando
en mis estudios. El Fútbol no me da nada, juego por amor al arte al
final”.
-¿Y a la Selección?
“La Selección no la veo lejana. Ya para este proceso no, claramente, pero sí para más adelante. Si se da la opción, feliz. Lo veo como que las oportunidades están, y hay que saber tomarlas”.
-Pero para eso tendría que dedicarle más tiempo al Fútbol me imagino.
“Me
quedan dos años de carrera, hice el traslado a Santiago ya. Me voy de
Concepción fijo y me devuelvo a vivir donde mi hermana. Quiero terminar
tranquila mi carrera, porque igual estar sola es un esfuerzo. Quiero
recibir el apoyo de mi familia, y después de eso pensaré en el Fútbol
más en serio”.
-Se identifica con algún jugador o jugadora?
“Me
gusta Elías Figueroa, creo que es lo máximo, pese a que no juega en mi
posición. También me gusta Andrea Pirlo y Ronaldinho. De las jugadoras
me gusta la Claudia Soto, la “Chile Chico”, porque juega en mi posición y
me veo reflejada en ella. Quiero llegar al nivel de todas las que van a
jugar en Francia”.
@CamiloEncina