Pleno siglo XXI, los
adelantos llegan a todos los lugares del mundo y también de Chile.
Grandes carreteras, principalmente en las llamadas ciudades importantes
como Santiago y el centro del país. Comodidades insospechadas y avances
de todo tipo, pero, a 5 minutos del centro de la ciudad, hoy son cientos
de vecinas y vecinos de Punta Arenas que viven sin luz, agua y gas; sin
alcantarillado, a su suerte, al vivir como puedan.
Hace
un par de años atrás, el por entonces recién asumido Gobernador Homero
Villegas, compañero de ruta partidaria del actual alcalde, no tuvo
empacho en enviar a la fuerza pública para reprimir a los habitantes del
sector alto de la ciudad que se habían organizado para protestar por el
olvido de las autoridades ante las claras y precisas demandas. Qué
ironía, mientras los pobladores se movilizan por derechos sociales de
forma pacífica; los que tienen el control y la toma de decisiones
prefieren la intransigencia, con violencia, sin diálogo e incluso,
dejando a una persona lesionada con fractura.
Sin
duda el mayor avance que ha tenido el sector ha sido la pavimentación
de la calle principal (claro que no está entera) que llega hasta el club
de sky. Puede ser de mal pensado el suponer que lo hicieron sólo por la
posibilidad de mejorar la subida de los turistas y las familias que se
dedican al deporte invernal, porque, si bien es cierto que es una mejora
para los más de 300 hogares que se asientan en el sector, desde ahí
todo han sido sólo promesas con problemáticas que requieren urgencia.
Durante
el invierno la historia es aún peor. Los caminos interiores se
deterioran con facilidad imposibilitando el tránsito, dejando a niñas y
niños sin poder asistir a las escuelas, a las mujeres y hombres sin
poder llegar a sus trabajos y con toda la repercusión de lo que eso
significa; teniendo casi nula locomoción colectiva.
Las
promesas se suceden unas a otras, por cada autoridad que entra es casi
un nuevo comenzar, provocando desazón y molestia de los que, en algunos
casos, llevan 20 años por servicios básicos.
No
es presentable que siempre se encuentren problemas por parte de los que
tienen que dar soluciones para que, de una vez por todas, las vecinas y
vecinos de Punta Arenas, que pagan impuestos igual que todo el resto,
puedan tener los servicios básicos para brindarles una mejor calidad de
vida.
Extraño
la voz de nuestros consejeros regionales, bien pueden decir que no
tienen la facultad, pero si tienen más medios e importancia que los
ciudadanos de a pie para exigir más eficacia y seriedad en este tema.
Es
de esperar que en estas próximas elecciones de Gobernadores regionales
escuchemos a los candidatos hablando de cómo les mejoramos la vida a
todos los habitantes de la región, que las condiciones de habitabilidad
sean las que todos queremos tener, que la prioridad sea el trabajo, la
salud y la vivienda, más que llenar espacios de cemento que beneficie
directamente a unos pocos.
Mientras tanto, ahí seguirán nuestros vecinos del andino, del periurbano, esperando por una solución que les brinde dignidad.