El centralismo mata

Si bien la aplicación del Plan Paso a Paso aún está en evaluación, los indicadores ya apuntan al menos que en los grandes centros urbanos el desconfinamiento ha sido apresurado y los índices se vuelven a complicar. Además 15 comunas se encuentran en cuarentena total. En este contexto el Gobierno anunció chipe libre para el 18 y sólo después de muchas críticas, ayer el Gobierno declara: “Hemos escuchado a la voz de las personas” al echar pie atrás la aplicación de la medida en las comunas en Fase 1. ¿En qué momento se escucha a las personas? El Plan Fondéate en Casa no fue discutido en la Mesa Social Covid, no fue consultado con los especialistas y menos aún consideró la realidad epidemiológica de las regiones, ni la opinión de las personas y autoridades locales. Para formular y proponer la medida hay un exclusivo centralismo en la decisión y la reculada ratifica esa opción, escuchando y aceptando otras opiniones sólo cuando se ven acorralados.
El Gobierno improvisa y sigue administrando mal la pandemia. Hasta ahora la estrategia del Gobierno parcelaba y aplicaba medidas de acuerdo con los indicadores de cada comuna; sin embargo, el Plan Fondéate en Casa se iba a aplicar de igual forma en todo Chile, independiente de la realidad local. Aún rectificado esto, vuelve a surgir una pregunta fundamental ¿Qué ocasiona el Gobierno con esta medida? Chile está lejos de controlar la pandemia y cuando es momento de ser disciplinado el Gobierno relaja. La tasa de contagio en varias ciudades del país es muy crítica. El plan podría generar un descontrol en la movilidad y un alza en los contagios por Coronavirus. Un permiso especial en Fiestas Patrias sólo aumenta en mayor grado la movilidad de las personas, lo cual es altamente peligroso, ya que la confirmación de casos positivos en Epivigila demora 5 días, o sea una persona contagiada puede desplazarse libremente por 5 días en su ciudad sin control efectivo. Hoy la trazabilidad en las mayorías de las comunas tiene porcentajes bajos y es escaso e insuficiente el personal dedicado a esa tarea, y la medida propuesta podría aumentar la cantidad de contagios, lo que haría imposible realizar una buena trazabilidad. O sea, la medida de Fiestas Patrias no ayuda a controlar la movilidad y dificulta la trazabilidad. Lo que es peor aún, mientras muchas personas están en la primera línea tratando de contener la pandemia y salvando vidas, el Gobierno propone una medida que es un verdadero atentado a su esfuerzo.
La imagen del centralismo al anunciar la rectificación del Fondéate en Casa fue aún más patética. Una imagen decorativa de un intendente premiado por su servilismo. La ausencia en el anuncio del intendente del Biobío, Sergio Giacaman, es una señal clara que no se acepta disidencia de una autoridad designada por el Presidente. Sin embargo, esa disidencia refleja como Giacaman concibe su cargo, su rol de representar la realidad de su región, algo que no entiende el intendente Fernández.

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