Su
historia se hizo conocida en Chile y el extranjero. Es que el amor por
su mascota quedó demostrado que es a toda prueba.
Enrique Mancilla
estuvo buscando a su perro llamado Pequeño por una semana, hasta que se
le ocurrió ofrecer su auto como recompensa. Una amiga le ayudó, llamó a
Pingüino Multimedia y rápidamente la noticia se hizo viral. A los pocos días, su mascota apareció y se paró toda la prensa regional: Pequeño había aparecido y quién la encontró no estuvo dispuesto a cobrar la recompensa.
Ahora
el poodle mini es toda una celebridad, donde lo lleva los reconocen y
la gente se le acerca para felicitarlo por su amor a su perrito, incluso
ha recibido cobertura periodística desde Estados unidos y Venezuela.
Pequeño se va acostumbrando a su repentina fama y se recupera de algunas
pequeñas heridas que recibió durante su desaparición. Sólo él sabe a
ciencia cierta qué pasó durante esos días, pero su historia -de seguro-
no se olvidará en mucho tiempo a todo Magallanes y el mundo entero.
“A
mí me criaron a la antigua, era medio inocente, era otra crianza,
distinta a la de ahora. Antes te metían cosas en la cabeza, que todo era
malo. Como mis papás eran evangélicos, uno no participaba de fiestas ni
de nada. Ni cumpleaños se celebraba, eran así”, dijo Mancilla.
“Dije
que nunca más iba a recibir a un perrito, aunque me lo regalen. Nunca
pensé que iba a llegar Pequeño acá, incluso yo dije que tenía que irse
cuando llegó, andaba bien ‘pasadito’. Llegó con su lanita toda mojada,
sucia, con mota, estaba muy mal.
Entonces
lo saqué la primera vez y se volvía a meter al comedor. Después en la
tarde me metí a la casa, me acuerdo que estaba lloviendo, cuando entré
estaba con sus patitas para adentro y le caía todo el agua encima de su
cara. Le dije a mi señora: ‘Mira ese perrito, se moja y no se mueve’,
mejor le voy a poner un cajoncito para que no se moje y ahí quedó, al
otro día seguía ahí y mi señora lo metió a la casa. Después de eso, se
quedó”, concluyó el dueño de “Pequeño”.
@PabñoFortin