Si
ves un documental de naturaleza, seguro te sorprendes con la belleza de
los animales y las plantas y tal vez de algunos hongos que conforman el
paisaje, pero es raro que veas lo que hay abajo, lo que construyen los
suelos, lo que permite esa enorme diversidad.
Pero lo que no ves es lo
más importante; entre todos los organismos vivientes, los microbios no
solo son pequeños, sino que son los más diversos, abundantes y, yo
agregaría, los más interesantes del mundo, al menos desde el punto de
vista metabólico, ya que son capaces de realizar funciones que ningún
organismo grande podría, como comer lava, vivir bajo los hielos de la
Antártica o crecer muy despacio sin comida.
Sin lugar a dudas, lo más
importante es que ellos son los que inventaron cómo atrapar el carbono y
el nitrógeno del aire para construir células, también son los que con
la energía del sol aprendieron a romper el agua y liberar el oxigeno,
mover el hidrógeno de un lado al otro y utilizar el azufre del magma
para hacer un aminoácido muy especial, la cisteína, que hace que tus
proteínas no se “derritan” sino que tengan formas estables, y aun mas
importante, obtener el fósforo que nos da energía y conforma nuestros
ácidos nucleicos (ADN-ARN). Eso de mover el famoso CHONPS (carbono (C),
hidrógeno (H), oxígeno (O), nitrógeno (N), fósforo (P) y azufre (S)) es
básico para la vida, y en general así se les llama a los ciclos
biogeoquímicos y sabemos que ocurren a nivel planetario.
Sin embargo, lo
que no nos damos cuenta es que estos ciclos también ocurren dentro y
fuera de nuestro cuerpo mediados también por los microbios. ¿Cómo es
esto?, te preguntaras, ¿que no me como mi comida y yo la proceso y
listo? Pues te tengo noticias, tu microbioma del sistema digestivo es
quien realmente come por ti y degrada lo que te comes para darles los
nutrientes directo a tus células; por otro lado, el microbioma de tu
piel te protege de infecciones y responde al ambiente señalando lo que
está bien o mal al resto de la comunidad microbiana que puebla tu
cuerpo.
Te sonara raro, pero tus microbios tienen mucho más información
genética que tú y son más numerosos que tus células, por lo tanto eres
un transporte de bichitos, no importa que tú tengas muchas opiniones,
finalmente, si educas a tus microbios a comer golosinas llenas de
azúcar, te van a manipular para que vayas por ese helado triple de
chocolate, pero si los educas a comer fruta, no vas a tener esas ganas
devoradoras, por que ellos también controlan tu mente ya que sus señales
bioquímicas son las que están en la base de tus hormonas, anticuerpos,
neuroquímicos.
¿Te parece extraño?, lo que pasa es que los microbios se
volvieron los dueños de este reciclaje de los elementos que nacen en las
estrellas desde el origen de la diversidad hace 4 mil millones de años y
cuando evolucionaron los primeros organismos complejos, pues
simplemente lo hicieron con todo y la comunidad microbiana que los
rodeaba, es por esto que más de la mitad del microbioma humano comparte
las mismas funciones y microorganismos que el microbioma del mar.
Entre
las tareas más importantes del mar está regular la temperatura
planetaria y al ciclo del carbono, ya que toda la vida microbiana que
está comiendo todos los días CHONPS en el mar captura estos nutrientes,
incluyendo el CO2, en sus células. Ahora bien, ¿qué pasa cuando los
humanos ensuciamos todo? Eso lo veremos en la próxima entrega.