Estaba visitando Facebook, y me recordó que habían transcurrido exactamente 5 años de la instalación del Parque Fauna Prehistórica de Fundación Cequa en el Parque María Behety. Dicho parque ideado por los investigadores Rodrido Villa y Marcelo Lepe, actualmente en UMAG e INACH respectivamente, postularon a un fondo regional FIC fondo de Innovación y Competitividad, cual fuera adjudicado para ser ejecutado con plazo hasta septiembre de 2015. Tras un esfuerzo de consideración se coordinaron una serie de equipos en especial los hermanos Artesanos de Santiago, que vinieron a armar las piezas bajo condiciones climáticas bastante hostiles, frío bajo cero, poca luminosidad; posteriormente el equipo de soldadoras cuyo contacto y dirección estuvo a cargo de profesionales del Departamento de Aseo y Ornato la Municipalidad de Punta Arenas bajo el mando de Mario Almonacid (QEPD), mujeres que tuvieron que soldar perfiles de acero 100×100 en un diseño tipo plataforma de unos 2 metros de profundidad; la Constructora Santana Caileo que estuvo a cargo de la generación de los sendos pozos en donde instalar las estructuras metálicas, estructuras que tuvieron que ser instaladas sobre bolones y material geotextil debido a la presencia de napas subterráneas en dicho sector del parque y encima cemento H25, recordemos que antes esa parte del parque era una zona medianamente pantanosa por las napas de agua que discurren por debajo. Se requirió de mucho ingenio como por ejemplo utilizar retroexcavadora de madrugada para aprovechar la sustentación del hielo, dado que transcurrida la mañana la máquina quedaba con media rueda enterrada en el barro de ese terreno sin fuerza como jeep fun race. Nada de eso habría sido posible si no fuera por el trabajo resguardo y cuidado de las partes de las figuras que realizó Cequa durante más de dos años, así mientras venían -al igual que piezas de lego recorriendo 3 mil kilómetros a través de Turbus Cargo- debían ser guardadas y cuidadas, responsabilidad que recayó en el funcionario Oscar Mansilla Woolridge quien además junto al equipo de funcionarios de Cequa dirigidos por su directora Paola Acuña lograron ganar dos veces consecutivas los primeros lugares en las caravanas del carnaval de invierno exponiendo sobre sendos trailers las impactantes figuras del Cuaternario de Fuego Patagonia y Antártica. Cabe recordar que la visión de Marcelo Lepe y Rodrigo Villa era recrear figuras a escala real de animales de dos periodos pasados de la Región muy distantes el uno del otro, por un lado el período del Cretácico más menos entre 150 a 65 millones de años atrás y por otro lado el Cuaternario, que va entre 2 millones a 10 mil años atrás. Los del Cretácico estuvieron en magallanes cuando la región estaba quizás unida a la Antártica en lo que se denominada Pangea y bajo 200 metros de agua, por ello que aún se encuentran fósiles en las partes altas de la región como el Cerro Andino o Cerro Guido, mientras que los del Cuaternario lograron tener contacto con seres humanos cerca de Pali Aike y Natales, donde se ha encontrado osamentas humanas junto a animales del cuaternario del último periodo Glacial. Si bien la exposición fue vandalizada en su momento, lo cierto es que al menos gran parte sigue en pie, aún es posible ver decenas de personas todos los fines de semana sacándose fotos compartiendo en familia -sin cuarentena- junto a las grandes figuras han soportado la prueba de los constantes rachas de viento, la cantidad de rayos UV en primavera, los gélidos fríos, y siguen ahí siendo maravillas para grandes y chicos. Es de esperar que este proyecto ambicioso de gratuidad, calidad y alto standard científico se mantenga y se complemente con más figuras en el futuro.