El médico Ignacio Sánchez, rector de la Pontificia Universidad Católica, salvó a la radio Beethoven de la mudez definitiva.
La falta de financiamiento puso en peligro la continuidad de la prestigiosa emisora.
Y con ella la clausura de su anunciador principal, Patricio Bañados, en la presentación de la música clásica.
Su universo cultural es amplio y generoso.
Estudió en el Saint George y luego en la Universidad de Chile
Hoy -a los 84 años- repasa su vida personal y profesional.
En 1961 condujo las primeras trasmisiones en televisión en Chile.
Al año siguiente, el Campeonato Mundial de Fútbol.
La selección roja se clasificó tercera, dirigida por Fernando Riera.
Bañados continuó con sus éxitos en radio y en TV.
No solo en nuestro país.
Pronto se trasladó a Holanda, donde consiguió grandes triunfos.
Es pionero de la TV.
Trasmitió, entre otras acciones, la Parada Militar.
Llegó a la cumbre cuando fue el conductor de la campaña del NO, que pondría fin a la dictadura de Augusto Pinochet.
Bañados se constituyó en la cara visible, cuando otros aún eran ahuyentados.
Antes, sufrió múltiples persecuciones en televisión.
Se negó a leer en pantalla falsedades del oficialismo.
Si
sentía mentiras en los textos, confeccionados por DINACOS, los omitía o
modificaba. Por ejemplo, si decía “se detuvo a un terrorista” él lo
cambiaba por “un individuo acusado de terrorismo por las autoridades
militares”.
Eso le costó el puesto porque lo echaron de TVN.
Una
vez que se restauró la democracia, condujo la franja del NO, que
anticipó la derrota de Pinochet en el plebiscito del 88, que comprendía
que el dictador siguiera ocho años más.
El diario Fortín Mapocho tituló: Corrió solo… y llegó segundo.
Bañados sintió felicidad, a pesar de que había sido opositor a la Unidad Popular de Salvador Allende.
Recuerdo
una anécdota: un par de días después del término del no, Bañados llegó a
mi casa puentealtina con su pariente, mi gran amigo Héctor Precht
Bañados, periodista de larga andadura internacional.
Bañados sentía algo exageradamente el acoso de sus admiradores.
Los tres fuimos a almorzar “La Vaquita Echa”, en Pirque.
Allí sintió algún apremio.
Paréntesis: hace unos meses me visitó con Héctor. En ese momento yo ya era víctima de una negligencia médica.
Patricio
tuvo la gentileza de decirme que yo seguía la huella de Daniel de la
Vega, el único ganador de tres Premios Nacionales: Periodismo,
Literatura y Arte, mención Teatro.
En estos instantes, Patricio Bañados descree de la política, que tanto lo apasionó. Son algunos trazos de su universo.