Entregando valor a los ciudadanos

La
economía regional y la gente sufren graves consecuencias debido a los
delincuentes que asolaron al país con su destrucción desde el 18
Octubre, y hoy empeoradas por la pandemia. Es decir, miles de ciudadanos
ven disminuir sus capacidades y posibilidades de vivir la vida que
desean. Pero el declive regional no solo se explica por los eventos
recientes, sino que tiene raíces más profundas.

Durante
el Gobierno de Bachelet se determinó que Magallanes se convirtiera en
un centro de “ciencia, tecnología, innovación y conservación”, no como
política pública complementaria a otras e integrante de la Estrategia
Regional (lo que sería razonable), si no que se planteó a nuestra región
como campo exclusivo de investigación (alimentado de fondos públicos) y
conservación medioambiental, admitiendo únicamente la actividad
turística. De este modo, en los últimos años las autoridades locales
,regionales y parlamentarias, por culpa u omisión, han denostad
o
relevantes actividades productivas de la región condenando a la
mediocridad el desarrollo social y económico de la mayoría de los
magallánicos.

La
realidad nos demuestra que todo cae por su propio peso. El cierre de
Mina Invierno y desincentivos a la inversión en proyectos productivos
impactan negativamente a las PYMES y comercio local. Ante la actual y
dolorosa paralización del turismo, se está dejando a nuestra fuerza
laboral sentada en la banca de la plaza. Amén por el tesón de muchos
empresarios y emprendedores regionales, así como salmoneras que aún
logran sortear el embate. En consecuencia, la senda propuesta por la
izquierda regional solo castigará a los magallánicos trabajadores y
honestos al exilio de la región por la falta de empleo o a la pobreza y
dependencia extrema del asistencialismo estatal en manos de un grupo de
burócratas.

Nuestra visión de desarrollo es diametralmente distinta. Creemos en la alianza
público-privada que impulse el desarrollo regional: el ente público
debe ser un facilitador para que los privados puedan desarrollar sus
iniciativas, crear riqueza y aumentar el bienestar de la población, en
equilibrio y conservación de la in
tegridad
de los ecosistemas. Nuestra mirada es holística, considerando la
gestión integrada y coordinada del desarrollo económico sustentable,
social, institucional y territorial.

El
motor que impulsa a la sociedad a niveles superiores de bienestar es la
persona a través de su creatividad, trabajo y búsqueda de su felicidad.
Por ello, postulamos que el Estado juegue un rol clave en la fijación
de las reglas que facilitan (no traben) el despliegue de la sociedad
civil y su infinita capacidad emprendedora. Asimismo, entendemos que es
responsabilidad del Gobierno Regional apoyar a las personas vulnerables,
construyendo una sociedad más cohesionada, justa y solidaria para que
todos tengan las capacidades y seguridades básicas para poder desplegar
sus proyectos de vida. También, es necesario liderar la Agenda de
Descentralización del país, para un efectivo

perfeccionamiento tanto en las funciones, atribuciones, competencias y
facultades que permitan, en particular a Magallanes, tener injerencia
sobre su destino.

Un
mejor futuro se construirá en la diversidad e inclusión social,
económica y territorial. A la luz de los hechos, nos parece clara la
senda a seguir para alcanzar mejores resultados para los ciudadanos.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS