Teniendo
presente la situación actual por la cual atraviesa el sistema
educacional, esto por efecto del azote de la Pandemia de corona virus
que ha causado entre tantas otras cosas, alumnos sin clases
presenciales, colegios cerrados, clases online, procesos de aprendizajes
debilitados, etc, son señales urgentes que hay que considerar para
preparar el retorno a clases, eso sí, teniendo como norte que estén
dadas las condiciones sanitarias, lo que muy muy probable sea el año
2021. Es por ello que se debe centrar todo el esfuerzo del sistema
educacional en planificar y organizar las diversas tareas para poder
recuperar en parte el tiempo perdido, esto para que los educandos no sea
más perjudicados en su proceso enseñanza aprendizaje.
Es
por ello que en el trabajo pedagógico futuro se debe considerar un
modelo educativo probado, con metas y objetivos que apunten a mejorar la
calidad de la educación, el mejoramiento de los aprendizajes y en su
distribución, además este modelo debe tener como centro en su proceso
pedagógico la urgente necesidad de elevar los resultados de las escuelas
de menor rendimiento, esto con la finalidad de acortar las brechas
educativas que en época de pandemia y post pandemia pueden haberse
incrementado.
Por
este motivo, conocer de las escuelas efectivas y aprender de sus
experiencias, puede ser de utilidad tanto para las familias como para
los establecimientos educacionales. Se sabe que cuando la familia y
escuela trabajan unidas, asumiendo ambas ciertos compromisos y tareas,
los niños mejoran sus habilidades académicas, su autoestima y tienen
mejor actitud hacia el aprendizaje. En razón de lo anteriores necesario
preguntarse ¿Qué es una escuela efectiva? Es aquella escuela que
sostenidamente en el tiempo logra resultados académicos superiores al
resto de escuelas que educan a estudiantes de similar condición
socioeconómica, con alta proporción de alumnos de sectores pobres,
logrando que la inmensa mayoría de sus alumnos alcance resultados
satisfactorios.
En
una escuela efectiva los alumnos son similares a los del resto de las
escuelas chilenas, el número de niños por curso es equivalente al
promedio nacional y educan a niños y niñas de muy variadas capacidades.
Así también, sus profesores son semejantes a los de las demás escuelas
(similar edad promedio, años de servicio y formación inicial,
contratados por una cantidad parecida de horas semanales que el resto
de sus colegas). Se puede decir que el motivo por el cual estos alumnos
alcanzan mayores aprendizajes que sus pares se encuentra
fundamentalmente en las prácticas educativas desarrolladas por sus
profesores, en el trabajo de sus directivos y en el esfuerzo de la
comunidad escolar.
Entre
algunas características a destacar de una escuela efectiva tenemos:
Lograr que todos sus alumnos aprendan, tener una identidad muy marcada,
profesores, padres y directivos con altas expectativas sobre el futuro
de los niños, no enseñan solo contenidos, la lectura, escritura y
matemática son objetivos centrales, mantienen una buena disciplina y los
profesores trabajan en equipo. Si antes de la pandemia sufríamos una
crisis en el sistema educacional, ahora es el momento de tomar las
medidas correspondientes ya que al no hacerlo nos puede llevara una
catástrofe generacional y lo más grave, exacerbar las desigualdades
existentes.