Éxito del proceso de vacunación es tarea de todos

El
miércoles 3 de febrero comenzó en Chile la vacunación masiva contra el
Covid-19. Representado a nuestro Ministerio de Desarrollo Social y
Familia, nos tocó apoyar el proceso en la provincia de Última Esperanza.

Es
así como junto a la Gobernadora, Ericka Farías, coordinamos la
distribución de las primeras 1.400 dosis destinadas a las comunas de
Natales, Torres del Paine, localidad de Puerto Edén, y a estancias donde
residen adultos mayores.

Este
fue un día histórico para nuestro país. Nos tocó ser testigos de la
alegría y agradecimiento de los adultos mayores al recibir la vacuna,
que para muchos simboliza tranquilidad y esperanza de vida.

También
valoramos el trabajo mancomunado entre diversos actores para que el
proceso sea exitoso: la red de Atención Primaria de Salud, municipios,
establecimientos educacionales, Fuerzas Armadas, y de Orden y Seguridad
Pública.

Todo
esto con el objetivo de vacunar al grueso de la población de riesgo en
el primer trimestre, que corresponde a casi 5 millones de personas, y a
la mayor parte de la población objetivo, es decir, a cerca de 15
millones de personas durante este semestre.

Creo
que somos un país afortunado. El plan situó a Chile entre los países
con mejores cifras de inoculación masiva a nivel mundial, superando
hasta el día 9 de febrero a países como Rumania, España, Polonia, Italia
y Alemania, según la publicación científica Our World in Da
ta de la Universidad de Oxford (Fuente https://bit.ly/3tGuZUX).

Es
importante decir que no todos los países del mundo darán inicio este
año a la jornada de vacunación. Un estudio de la consultora Economist
Intelligence Unit reveló que más de 85 países pobres no tendrían
vacunación generalizada antes del 2023.

El Programa Nacional
de Inmunizaciones en Chile ha dejado una vez más demostrado su
capacidad que ha permitido históricamente disminuir la morbilidad y
mortalidad por enfermedades inmunoprevenibles a lo largo de todo el
ciclo vital. Entre sus logros destaca la erradicación de la Viruela
(1950), la Poliomielitis (1975) y el Sarampión en 1992.

Quiero
hacer un especial llamado a la comunidad de Magallanes a ser
solidarios. Sabemos que para algunos la rápida creación de las vacunas
ha generado desconfianza, pero los avances de la ciencia y tecnología
nos han demostrado los beneficios que generan en comparación a ad
quirir una enfermedad. Si bien estas vacunas no evitan la infección de Covid-19, ayuda a reducir considerablemente los fallecimientos, hospitalizaciones y el impacto en la sociedad.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS