Gas en Magallanes: lecciones no aprendidas

Previo al estallido social de octubre del año pasado, se hicieron tristemente célebres las frases de algunos ministros del primer gabinete del Presidente Piñera que también ayudaron a atizar el fuego social. Es imposible no recordar las que invitaban a “comprar flores”, la “vida social” en el consultorio o el “levantarse temprano”, por poner sólo algunos ejemplos. Pero si hacemos memoria y nos vamos al año 2011, durante el primer período del mandatario, estaremos de acuerdo en conceder los créditos de ser el que inauguró esta mala práctica al entonces ministro de Energía.
Fue Ricardo Rainieri quien desató un movimiento en nuestra región que, a la postre, sería imparable, cuando señaló que  “el subsidio a Magallanes es una fiesta que debe terminar”. Con estas palabras el entonces secretario de Estado quiso justificar el fin del aporte fiscal al pago del gas domiciliario. La frase activó una movilización social transversal que paralizó la región y que, finalmente, no sólo hizo caer a Rainieri, sino que también obligó al Gobierno a revertir una mala decisión tomada con mentalidad centralista y economicista.
De manera increíble y, pese a todo lo que hemos visto en el último año, una nunca deja de sorprenderse ¿Puede ocurrir que La Moneda tropiece de nuevo con la misma piedra? Aunque usted no lo crea…. Sí. En el presupuesto del año 2021 la decisión del Gobierno es rebajar en tres mil millones de pesos los recursos correspondientes al subsidio del gas en nuestra región, lo que se suma al déficit de casi cuatro mil millones de pesos existentes para este año. Adicionalmente, traspasa los recursos del presupuesto del ministerio de Energía al tesoro público, una bolsa donde es mucho más difícil hacer el seguimiento y garantizar su continuidad. En palabras simples, pareciera iniciarse la progresiva disminución de este beneficio.
Ante un anuncio tan desafortunado de parte del Gobierno, que parece no haber aprendido las lecciones de la denominada “crisis del gas” que puso a Magallanes al centro de la noticia hace ya casi una década, hemos dado las alertas en forma inmediata. Solicitamos, en el marco de la discusión del presupuesto, que la medida se revierta cuanto antes, que se garantice el subsidio y se restablezcan los recursos necesarios para que ENAP lo pueda financiar.
¿Es necesario que nuevamente le tengamos que explicar al Presidente Piñera que el gas en Magallanes no es un lujo sino una necesidad? A esta altura, resulta verdaderamente incomprensible que su administración vuelva a jugar con fuego con un tema que, en nuestra tierra, no tiene dos lecturas. Fue el mismo mandatario quién se comprometió en los años de la crisis a que el subsidio al gas nunca más sería puesto en duda, por lo cual no es comprensible esta medida. Ante la incapacidad política para leer la realidad de la vida de la gente que, además ha sufrido en contexto de pandemia, solo cabe decir “aprendan” y al Presidente “cumpla su palabra”.

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