Hace
tiempo entendí que uno de los personajes favoritos de nuestra fauna
chilensis, es el que sonríe siempre cuando da la cara, y apuñala por la
espalda. Hay un chilenismo que lo define mejor. También entendí que a la
mayoría de la gente le gusta le mientan y la engañen, porque saber la
verdad importa enfrentar lo que no es agradable. Si no se ve y no se
menciona, entonces no existe. Es nuestra idiosincrasia, somos un país de
hipócritas, mentirosos, envidiosos, deshonestos, mediocres. Esta es la
verdad aunque duela, y pese a todo amo a mi Patria, como se ama a una madre que agoniza, que eso le pasa a Chile: agoniza.
Nuestro pueblo esta destrozado en su espíritu. Desde octubre del año
pasado ni un solo día de algo agradable, ni una buena noticia, un
bombardeo constante de malas y monotemáticas informaciones manipuladas
,entre la revolución, la violencia, la pandemia, las cuarentenas, la
pobreza, la destrucción, la recesión. Los pueblos viven de la esperanza
mas que de realidades, y ahora no se ve luz al final del túnel. Se
levantaran los confinamientos y millones enfrentaran la amarga y cruel
realidad que ya perciben.
No tenemos gobierno. El que posa de tal fue derrocado el 18 de Octubre
del año pasado y se entrego atado de pies y manos a la revolución y las
hordas izquierdistas. Tanto a los que destruyen en la calle como a los
que lo hacen desde el parlamento, da igual, Piñera no gobierna .Hubo un
ministro, que le dio algún sentido y rumbo al menos a la lucha contra la
pandemia, por eso se le saco a pedido de la oposición, su “mal ejemplo”
podía cundir. Y no le quepa duda aunque Piñera no gobierne, esta detrás
de todo el desastre.
Si en noviembre ya, derrocado y derrotado, el pretendido gobierno
entrego la constitución del país, y la UDI y RN lo apoyaron, ¿Qué lloran
ahora? an soberbios eran porque la izquierda o parte de ella se habían
corrompido al capitalismo, que no advertían que la derecha se
izquierdizó, carente de valores, ideas y lideres, y ahora están viendo
los resultados. Ya comenzó la demolición del sistema previsional, no su
reemplazo porque no hay nada que lo reemplace solo destrucción, dar
el “10%” a los mas, para después encargarse de los menos que tienen la
mayor parte y expropiársela total, ”son los ricos”, y el chileno odia a
la riqueza.
Ahora se inicia otra reforma constitucional, la del “impuesto a los
superricos”, como acto expropiatorio lisa y llanamente, después seguirán
los “no tan ricos”,
porque el Estado devorador no tiene fondo. Total, no hay Constitución,
Piñera y su coalición la mataron y ahora, ¡a la chuña! Cualquier
diputado lanza una ley disfrazada de “reforma constitucional”, siempre
habrá votos “de derecha” para apoyarla. Y así seguirán paso a paso,
haciendo retroceder al país años, décadas, a ese “estado de pobreza
ideal”, ese “comunitarismo siglo XXI” que anuncio Joaquin Lavin en su
permanente congraciarse con la izquierda. De eso se trata todo, un país
de gente pobre en que el Estado maneje casi todo por cierto la previsión
y la emisión de dinero, las libertades individuales, las posesiones,
después las cuotas de viaje y el derecho a salir del país… El ideal
comunista encarnándose de a poco, con complicidad de la “derecha”. Ya
viene la nueva constitución, del “Estado social de derechos”, y todos “
felices”, ya no hay ricos, somos todos pobres, no hay mediocres porque
todos seremos obligados a serlo, todos vacunados y con un chip para
“controlar la salud”. ¡Que maravilloso covid-19, para esto era!
Pero
será “una democracia social ”como corresponde a la hipocresía de un
pueblo dominado por los neomarxistas los mediocres e ignorantes como
los del actual congreso y del derrocado gobierno piñerista. En ella
nadie les hará sombra y podrán arreglar los votos de un pueblo
estupidizado e hipócrita, y también arreglar sus negocios personales.
Aprovechemos la pandemia, sigamos demoliendo las instituciones,
arruinando al país y las generaciones futuras. La constitución esta
muerta ¡Bienvenida mediocridad y sinvergüenzura! la clase política se
salvo, la izquierda y la derecha unida jamas serán vencidas, nuestras
dinastías se proyectan para todo el siglo, nos respaldan la ONU y los
chinos. Y pienso en Diógenes con su lámpara en el dia: “busco un hombre
honesto”. Necesitamos muchos.