Día
tras día muchos representantes de nuestro sector hemos estado señalando
cómo la revolución molecular disipada levantada por el neomarxismo ha
estado “trabajando” desde hace décadas en nuestro país y el mundo
entero, para alcanzar un estado de inestabilidad social tal que les
permita alcanzar el poder usando para su beneficio todas las facilidades
que la democracia otorga (no por nada muchos preferían una “democracia
protegida” de aquellos que precisamente la usan para destruirla).
Hoy
mencionaré solo algunas de las mentiras que se esparcen cotidianamente y
que, al no ser enfrentadas y confrontadas, terminan por minar el (in)
consciente colectivo. Independientes constituyentes. Quizás
sea una de las creaciones de estrategia electoral más exitosas de que
se tenga conocimiento. La gran mayoría de dichas candidaturas y varias
de las cuales fueron electas, son fieles seguidores de corrientes
políticas marxistas o cercanas a la llamada “izquierda dura”, pero que
fueron “los lobos con piel de ovejas”, expresión con la cual se ha
asociado mucho a políticos de izquierda. El como el marxismo, y en
especial el comunismo (si no pregunten a los propios socialistas cómo
les ha ido con ellos, no solo ahora sino que históricamente), para ganar
el voto de los ingenuos de siempre, mediante el ocultamiento
ideológico, en lo que pomposamente llaman “la sociedad civil” en un
indeterminado número de organizaciones de fachada, las cuales usan y
manipulan muy bien, logran votos de personas que NUNCA votarían por los
comunistas.
El candidato magallánico
que con gran fanfarria desde “el fin del mundo” y mirando el Estrecho
desde el Cerro La Cruz informaba al país entero (con obvia buena
cobertura periodística ¿es gratis?) que asumía el desafío de representar
a las huestes progresistas rumbo a La Moneda. El mismo que recibió una
paliza electoral en la región que le permitió ser parlamentario, porque
no es menor que su ahijado Díaz fuese derrotado por “la derecha” que por
segunda vez en cincuenta años se hace del Palacio Montes. Su partido
solo queda con UN concejal en la región y NINGÚN alcalde. Se preparará
ahora haciendo el ensayo de las Primarias (financiadas por los de
siempre: la señora Juanita y el señor Moya) para ir en definitiva en
búsqueda de la senatorial para el padrino y la diputación para el
ahijado. Y para aquello contará con la mentira de no decir que es
marxista, que no acepta la medicina privada (aunque sea la que usa), que
no quiere transitar hacia un modelo colectivista de distribuir la
pobreza entre la mayoría y abusar de la abundancia para la clase
dirigente.
Muchos, entonces, lo miran como el buen niño magallánico,
pero no perciben ni saben que solo busca destruir “el modelo” porque
según él es perverso y porque sabe que hace a la gente libre, porque a
él le gusta la “igualdad”: todos igualmente pobres esperando en la lista
de espera de cirugías, porque aquella no debe ser solucionada mediante
compra de servicios en el sector privado, por citar un solo ejemplo del
que debiese dar cuenta pública. No hay terrorismo en La Araucanía y
que es el Gobierno infame el que pretende militarizarla atropellando
los derechos humanos de los angelitos terroristas, que el único “error”
que han cometido es haber asesinado a civiles y funcionarios policiales,
en forma reiterada y con total y absoluta impunidad, porque tienen una
maraña institucional que les protege o por lo menos no les persigue con
todo el rigor de la ley. Asesinar en nombre de la revolución es un
recurso válido y para eso cuentan con toda una trama de protección
pagada por la sociedad en su conjunto.
Más de cien millones de muertes
en el mundo entero son el trágico reguero de sangre que han dejado.
Delincuencia por culpa del sistema. Desde comienzos de los noventa, bajo
la doctrina de derechos humanos que instalaron y asentaron, con el
gentil auspicio de los tontos útiles de siempre, se comienza a señalar
que el que cometía delitos era por “culpa de lo sociedad” y no por culpa
del delincuente. Surge así todo un entramado protector de la
delincuencia que en definitiva hace que para el que comete delitos es un
gran negocio la probabilidad de obtener bastante versus el riesgo de un
sistema permisivo que con suerte le pondrá “arraigo regional”.
Conocen
muy bien la teoría económica del crimen. Pero además saben a ciencia
cierta, como ya lo expresaba sin pudor alguno el terrorista y asesino
Ronald Rivera Calderón de la VOP (Vanguardia Organizada del Pueblo, si,
esos que Allende los llamó “jóvenes idealistas”) en los 70: “En el hampa
está la cuna de la revolución”. Así son, así piensan, así actúan, no
han cambiado. Y quedan más, continuaré el próximo sábado.