La equidad de género en el ámbito escolar se refiere al trato imparcial entre hombres y mujeres, atendiendo sus respectivas necesidades. Así, el trato puede ser igual o diferente, pero ha de ser equivalente en lo que se refiere a derechos, prestaciones, obligaciones y oportunidades. Lo importante es que tanto hombres como mujeres puedan desarrollar al máximo sus potencialidades.
Un trato equitativo en el ámbito escolar se traduce en que se transmiten expectativas similares a hombres y a mujeres respecto de su rendimiento académico y laboral. Asimismo, se asignan responsabilidades y se dan oportunidades tanto a las alumnas como a los alumnos. En este sentido, los profesores están conscientes de sus estereotipos y se esfuerzan por estimular la participación, prestar atención, reforzar y preguntar de manera equitativa a todos los estudiantes, independiente de su género.
Para que las personas, independiente de su género, puedan desarrollarse plenamente, resulta esencial que tengan un trato equitativo. Diversos estudios, muestran que existen expectativas diferentes para hombres y mujeres, basadas en estereotipos que se reproducen en todos los ámbitos de la cultura. En este sentido, la inclusión de un indicador de equidad de género busca fomentar que se brinden las mismas oportunidades a hombres y mujeres, de manera que las diferencias en los resultados que obtengan los estudiantes de ambos géneros respondan a intereses y habilidades personales, y no a construcciones culturales de los roles masculino y femenino que conllevan un trato desigual.
Por otra parte, para que los países alcancen un mayor desarrollo y mejor estándar de vida, es fundamental que las políticas públicas no sean indiferentes a las inequidades que existen entre hombres y mujeres, especialmente en el ámbito de la educación.
Es así por ejemplo, que las evaluaciones internacionales de aprendizaje de los estudiantes han revelado diferencias entre el rendimiento escolar de un sexo y de otro, principalmente en Lectura y Matemáticas. Más concretamente, las niñas tienden a obtener mejores resultados en Lectura, mientras que los varones, históricamente, han dominado en Matemáticas y Ciencias. En Chile esta tendencia se mantiene, y es especialmente notoria la desventaja que muestran las mujeres en la asignatura de Matemáticas.
Dadas las brechas de rendimiento observadas, muchos países y también Chile, están comprometidos a reducir estas diferencias de los resultados académicos, es decir, nos hemos sumado a esta preocupación internacional por la equidad de género que necesariamente se tiene que ver reflejada en el trabajo de los colegios y poder así reducir la disparidad de oportunidades que ofrecen.