Lamentablemente
durante el tiempo de pandemia y más aún si la mujer realiza
teletrabajo, las diferencias con los hombres son cada vez más
insondables. Se sabía que mujeres destinaban tres veces más tiempo que
los hombres a los roles domésticos y al cuidado de los hijos. No
obstante, la carga de trabajo de las mujeres ha aumentado durante la
crisis sanitaria.
Por
eso en este periodo es muy importante discernir entre aquellos roles
adscritos al sexo femenino como masculino, que sonde carácter
biológico y aquellos que son de índole socio-cultural.
Sin
lugar a dudas, los roles culturales vinculados a ambos sexos pueden
ser transformados. No así las características asociadas a la naturaleza
biológica de la especie humana como parte del Reino Animal. Un ejemplo
de ello es: el hecho que la mujer es quien da a luz los hijos y es
quien los amamanta.
En
el pasado al rol domestico de la mujer se le llamaba: “labores del
sexo” y tal cual como recién se señala, estaba escrito en el carnet de
identidad como un oficio o una profesión más. Como si el cocinar, poner y
servir la mesa, limpiar, ordenar, o el cuidado de los niños, etc.; solo
fuesen funciones propias de las mujeres. Este tipo de actividades o
roles pueden ser compartidos e incluso transferidos entre miembros
tanto del género femenino como masculino, porque son de índole
cultural. Puesto que corresponden a creencias o ideas que un grupo
ha establecido como adecuado o como que no lo es. Es decir, el hecho
que el cumplimiento de las labores domestica sea propio de las mujeres,
no pasa de ser más que una construcción teórica que está en nuestras
mentes, porque estamos insertos en una cultura que así lo ha
establecido.
Con
la pandemia la carga psíquica y la cantidad de las horas dedicadas al
trabajo (remunerado y no remunerado) han crecido considerablemente
entre las mujeres. Incluso se han visto obligadas a ejercer al mismo
tiempo y en el mismo espacio funciones de madre, roles doméstico y
trabajo remunerado.
Entonces
cabe preguntarse: ¿Hoy día a quien le importa esta realidad? Frente a
esto: ¿Qué se ha hecho desde una perspectiva social o legal?
Tal
vez desde lo macro es muy difícil de hacer algo, pero si lugar a dudas
se puede ayudar desde lo individual. Por lo tanto, hoy más que nunca
los hombres deben salir desde su rol de comodidad y asumir un papel más
ctivo en las labores domésticas, por un asunto de mínima equidad al
interior del hogar. Además, esto de modo alguno afectará su virilidad,
porque este rasgo o esta propiedad es parte del ser biológico lo que
naturalmente es inmutable.