Pronto llegará el momento en que la pandemia quedará solo como un mal recuerdo, porque no es primera vez que sucede este tipo de fenómenos en la historia de la humanidad. Un ejemplo de ello es lo que aconteció con la peste bubónica. Incluso aún no está claro qué hizo que desapareciera. Ciertos estudiosos han señalado que el clima frío mató a las pulgas portadoras de la enfermedad. Otra hipótesis que se ha planteado es que la bacteria involucionó y se transformó en menos letal.
Como las pandemias dejan una enorme estela de destrucción tras de sí. Consiguientemente, cuando esto termine habrá que rehacer la sociedad. Por lo cual, desde ya habría que estar planificando: ¿Cómo restaurar tanto el país como la Región? Tal vez un modelo de donde se podrán extraer experiencias son aquellas entidades que en Psicología Laboral se llaman: Organizaciones que Aprenden. Estas instituciones se caracterizan por modificar su comportamiento de acuerdo a los nuevos requerimientos del ambiente, son capaces de habituarse a un nuevo estilo de vida y responder con eficacia a las imposiciones del medio donde se desenvuelven. Es muy importante aclarar que este cambio se da únicamente cuando las personas aprenden.
Algunos ejemplos de este tipo de organizaciones ya existen en nuestra ciudad como: el Diario El Pingüino cuya versión digital llega a miles de instituciones y hogares de forma completamente gratuita. Adelantándose a los tiempos y precisamente en un periodo en que las restricciones existentes impiden salir a comprar el diario tal como se hacía antes. Otras Organizaciones que Aprenden son: el Liceo Experimental y la Universidad de Magallanes, donde sus líderes y equipos directivos han llevado a ambas organizaciones a convertir (en muy poco tiempo) la formación presencial en educación online manteniendo la calidad. Del mismo modo en este periodo, han logrado articular un liderazgo centrado en las personas y en los valores, mucho más allá de lo que podría ser la maximización de ganancias. Ambas instituciones frente a sus miembros han asumido una actitud de protección, apoyo y solidaridad; muy similar a la que poseen algunos animales. Es decir han priorizado y han protegidos a los más débiles, tal cual lo hacen algunas manadas quienes sitúan a los más frágiles al centro del grupo, de modo que todo el resto los pueda proteger.
Probablemente otras de las característica que deberían desarrollar las Organizaciones que Aprenden (en las que se deberían transformar todas en la Región) es la instauración de una cultura del reconocimiento. Se podría establecer como un gesto de gratitud hacia todas las personas que arriesgan su vidas trabajando en salud, la eximisión del pago de las deudas del CAE. Beneficio que favorecería, por ejemplo, a aquellas personas que estudiaban Enfermería en la Universidad del Mar y que posteriormente fueron acogidas por la Universidad de Magallanes y que se han sido destacadas públicamente por su vocación de servicio (hayan o no finalizado su carrera) y que lamentablemente se quedaron con deudas que se demorarán años en saldar.