Puede
que algunos crean que el título de esta columna tiene como objetivo
criticar, cuestionar o burlarse del Ministro de Salud, créanme que no es
así, creo que corresponde a una realidad que produce al menos en mi
persona, una sensación de temor, desconcierto
e inseguridad, porque me imagino que la seguridad, la certeza y las
acciones del ministro Mañalich se han visto absolutamente deterioradas y
eso no nos puede alegrar o hacer sentir satisfacción o sensación de
triunfo a nadie, porque a esta altura todos los errores que acontezcan
significaran muchas vidas de chilenos y de eso no existe nadie que pueda
intentar obtener dividendos políticos egoístas o gustitos personales,
ayer mismo ya desfilaban los nombres del nuevo ministro de salud en la
redes sociales, entonces uno piensa y concluye: A qué nivel a que ha
llegado nuestra miope visión en la forma de enfrentar y hacer la
política diaria. No me cabe dudas que existen quienes ya toman parte por
uno o por otro nombre, adicionalmente ahora se suman errores en “piezas
clave” para detener el virus en el acta Interna del Minsal, lo que
habría provocado errores en casos de trazabilidad, yo pregunto que
tenemos que hacer hoy, detenernos a inculpar al ministerio o a intentar
variar la estrategia de modo de revertir lo más posible lo errores
cometidos, si me equivoco lo asumo ,pero yo estoy convencido que lo que
hay que hacer es reconocer los errores que en el caso de Mañalich me
imagino cuanto le ha costado aceptarlos y proceder a cambiar la
estrategia, aquello pasa por introducir en una reunión privada a los mas
entendidos en los temas de la Pandemia y salir con una “Comisión de
Crisis” que considere a todos los que pueden ayudarnos a corregir las
estrategias y salir de allí en una unidad que clama la conciencia
nacional, no estoy entre los que saldrían a celebrar un cambio de
ministro, estoy por sumar y conformar una unidad nacional respecto a la
pandemia, siempre tendremos tiempo una vez pasado la contingencia para
obtener un espacio para las investigaciones y determinar las
responsabilidades, pero insisto en que hoy no es el momento. Cuando todo
el mundo reclama respecto a la falta de decisiones regionales por el
exceso de centralismo en esta contingencia, yo quisiera destacar una
decisión regional que nos llena de orgullo, el Hospital Clínico de
Magallanes es el primer hospital
público del país que ha inoculado a enfermos de Covid 19 con “Plasma
Convaleciente” y esta iniciativa nace de profesionales de Magallanes que
le propusieron al Gobierno Regional y este accedió a su financiamiento,
el resultado aquello ya comenzó y con un tremendo éxito ese proyecto,
con resultados hasta hora muy positivos y debe hacerse notar que no
había ningún interés del ministerio por esta terapia, así que debe
considerarse que salió “contra viento y marea”, lo que nos hace
enorgullecernos como CORE que somos parte del Gobierno Regional. Estamos
llegando a los tres meses de crisis sanitaria y aún se vislumbra la
tozudez de la enfermedad, de repente creemos que teniendo tres nuevos
casos estamos entrando a una etapa de disminución y al otro día vuelve a
incrementarse al doble las cifras y se produce el desgano, la situación
es compleja y bajonea, día a día nos enteramos del deceso de un amigo,
conocido o familiar lo que nos golpea y no nos deja levantar cabeza, nos
queda solo fuerza que hemos heredado de nuestros “mayores” y hacer
frente a tanta adversidad, ha fallecido un hombre sencillo, alegre,
ameno y bueno Abdón Oyarzún Pérez (QEPD), desde aquí un pequeño
recuerdo.