Muchas
veces creemos erradamente un personaje es violento o fascista, pero
pocas veces analizamos las cifras duras, para cotejar si lo expresado
por algunos medios; es cierto o no. Veamos el ejemplo de USA: hoy con
impeachment de por medio al actual presidente, sus redes sociales
cerradas, etc. por “incitar al odio” e “insurrección”, comparemos su
presunta violencia con su antecesor.
Obama,
a pesar de haber obtenido extrañamente el premio Nobel de la Paz, se
ganó otro galardón menos conocido: ser el primer presidente de USA en
pasar sus dos periodos completos en guerra: ocho años de guerra
continua, en: Afganistán, Irak y Siria, más otros ataques en Libia,
Pakistán, Somalia y Yemen. Mientras el violento Trump: terminó la
mayoría de ellas y no inició ninguna en su mandato.
Obama
sumó ejecuciones extrajudiciales (como la de Osama Bin Laden), otras
más de drones con muchísimas “muertes colaterales”, mantuvo durante su
mandato (a pesar de prometer cerrarlo en su campaña) el campo de
concentración de Guantánamo, muy similar a los de Hitler: personas
secuestradas desde 45 países del globo, presas en forma indefinida, sin
juicio, abogado ni sentencia, y muchas torturadas.
Obama
deportó casi 2,5 millones de personas durante sus dos mandatos, a un
promedio anual de más 335 mil. Mientras, el Violento Trump: bajó esa
cifra de deportaciones a cerca de 220 mil.
A la luz de esas cifras: ¿quién fue el presidente violento, xenófobo y violador de derechos humanos?: Yes we can!
En
Chile están apareciendo movimientos, de extrema derecha e izquierda,
que están instalando y validando la violencia como herramienta de
amedrentamiento a sus rivales, al puro estilo de los añejos años 70, sin
reproche alguno de sus aliados más moderados.
Alguno
ejemplos: los dibujos de la “familia Comunista” y del diputado
Gutiérrez, matando al presidente en ejercicio, el ataque al ex Senador
Kast en la Universidad UNAP, justificado por los mismos académicos, la
amenaza de Vallejos que “…nosotros nunca hemos descartado la posibilidad
de la vía armada, siempre y cuando estén las condiciones”, que al
parecer casi se dan en octubre del 2020. Grupos de extrema derecha
amedrentando y agrediendo en las calles, sus líderes amenazando con
desaparecer personas, por otro lado, esos mismo lideres siendo agredidos
en la vía publica por grupos de extrema izquierda, a la salida de una
cárcel.
También
tenemos otros más cercanos en Magallanes: el presidente de la FEUM
detenido por su presunta responsabilidad en delitos de desórdenes
públicos, acompañado del presidente del PC en su audiencia de
formalización, presidente que contradictoriamente tan solo un año antes,
había sido agredido por manifestantes. El incendio perpetrado por
Marcelo Mandujano Salas, junto a un grupo de delincuentes en Avenida
Colón y, finalmente las declaraciones de candidatos constituyentes
molestos con declaraciones de “hombres, cisgénero, blancos,
heterosexuales”. Expresiones racistas, heterofóbicas y misandrias
replicadas además por varios medios de comunicación, que nada tienen que
envidiar al Mein Kampf de Hitler.
Por
ello el derecho a la libertad de expresión es tan importante, ya que
los verdaderos violentos (de derechas e izquierdas), siempre se visten
con piel de oveja, se victimizan y quieren censurar a quienes los
mostrarnos como realmente son: unos lobos