El 19 de abril el Partido Socialista
cumplió 87 años desde su fundación. Tratando de acompañar y representar las
reivindicaciones de la clase trabajadora, su acceso a derechos, justicia social
e igualdad. Este aniversario nos pilla en circunstancias complicadas e
inciertas. Vivimos una pandemia y esta enfermedad junto con amenazar nuestra
integridad ha puesto en evidencia todas las precariedades e injusticias de
nuestra sociedad, aquellas que demanda el movimiento social desde octubre y
antes. Razones por las cuales los socialistas hemos luchado siempre.
El Gobierno de turno de ideología de derecha neoliberal le toca
administrar una de las peores epidemias que han afectado el País. Su énfasis
económico por sobre la mirada técnica y sanitaria ha impuesto una estrategia
que no evita que se contagien las personas sino que lo hagan de a poco. Sin
embargo, esta estrategia siempre tuvo un pero y era la capacidad de nuestro
sistema de salud pública de dar abasto a la demanda. Se juega con fuego porque
si la estrategia falla el número de contagiados podría crecer bruscamente y los
enfermos graves que requieran atención crítica colapsarán el sistema.
Hasta ahora las medidas han hecho retrasar el pick de contagio y
la saturación del sistema de salud en lo general. Sin embargo, la curva de
contagio sigue sin encontrar un punto de inflexión. Por lo tanto aún estamos
lejos de poder tener cierto grado de control sobre esta crisis. En este
escenario el Gobierno, con cierto grado de exitismo y soberbia (siguiendo el
manual Trump), anuncia medidas de relajamiento del control de la crisis y
plantea el retorno gradual de los estudiantes a clases presenciales, el retorno
de los trabajadores del sector público a los edificios, el levantamiento de
cuarentenas, fin de barreras sanitarias, y la re-apertura de centros
comerciales. Todas estas medidas tomadas de manera inconsulta a los organismos
competentes o la Mesa Covid-19, y sin ningún argumento técnico ni sanitario.
Con estas medidas el Gobierno está poniendo en riesgo la salud de todos los
chilenos.
En Magallanes nuestros números están críticos. Si bien la última
semana el porcentaje diario de nuevos casos ha fluctuado entre un 3 a 7%, el
número de contagiados se mantiene irregularmente al alza, de manera gradual
pero sostenida. Para tener cierto grado de control se requiere que el número de
nuevos contagiados diarios se mantenga o se reduzca día a día de manera
sostenida, y que la capacidad de atención de la salud pública disminuya la presión
actual. Ninguna de esas condiciones se cumple. Pensar en levantar la cuarentena
en Magallanes sería ilógico e irresponsable.
Considerando las medidas del Gobierno, los socialistas
insistimos en hacer un llamado a toda la comunidad a la conciencia, la
responsabilidad, el autocuidado y la solidaridad. Todos dependemos de todos.