Gracias a la gentil invitación de El Pingüino, gestión de su editor que agradezco, hoy inicio un nuevo espacio de comunicaciones con ustedes, que espero se mantenga en forma semanal por este importante medio de comunicación escrito de nuestra Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. No es fácil iniciar una temática específica, dado que obligadamente, me enfrento a un hecho ineludible, como lo es el estar comenzando un nuevo año, que con mis mejores esperanzas, espero y deseo fervientemente sea un muy buen Año Nuevo para todas esas personas que leen estas líneas y para quienes viven en nuestra Región. Por tanto, me adentraré en los deseos que espero se concreten para la gente de nuestra tierra en especial y para chilenos y chilenas desparramadas por la larga y angosta faz de nuestra hermosa y querida Patria. Deseo que este 2021, nos traiga:
1.- Que las autoridades de gobierno nacional y regional recuperen el control de la agenda para el programa por el cual les elegimos y, cesen esa manía insana de bailar al ritmo que les marca la oposición obstruccionista, intolerante y que privilegia sus oscuros intereses partidistas por sobre los reales intereses de los habitantes de nuestra tierra y de nuestra Patria.
2.- Que el terrorismo y la violencia política descontrolada ejercida por la izquierda radical, en especial a partir del 18 octubre 2019, con la servil anuencia de los supuestamente “moderados”, sean erradicados definitiva y permanentemente de la vida política chilena, aislando y sancionando dentro del Estado de Derecho, a quienes hacen de la agresión al disidente y de la denostación de personas e instituciones la práctica recurrente de su accionar.
3.- Que en el ámbito de la Pandemia por Covid 19, comience a finalizar el durísimo ataque que ha provocado a nuestra Región, a nuestro país y al mundo entero, permitiendo que progresivamente comencemos a retornar a una nueva normalidad, que estará marcada por nuevas formas de relacionarnos y de comportarnos socialmente. Que nuestro excelente sistema sanitario, muchas veces vilipendiado, que ha dado muestras de excelente desempeño en pandemia, pueda desarrollar crecientes estrategias que permitan retomar la normalidad de atención de pacientes “no Covid”, para lo cual la APS es fundamental.
4.- Que se pueda iniciar un intenso y exitoso proceso de recuperación social y económica en nuestra Región y en nuestro país, de forma coordinada, empática, focalizada, comprometida y sin exclusiones, para así retomar la senda de crecimiento que nos había hecho destacar como nación en vías de desarrollo.
5.- Finalmente, esperar que el “mundo político” de una vez por todas entienda la grave encrucijada en que se puso a nuestra Patria a partir del 18 de octubre de 2019, exponiéndole a un quiebre institucional de impredecibles consecuencias. La situación que se ha generado por acción, por omisión o por silente complicidad, no puede seguir “cuesta abajo en la rodada”. Es hora que surjan aquellos liderazgos que nos lleven al reencuentro y a la sana convivencia que nos estaba permitiendo alejarnos del subdesarrollo. La capacidad de siempre mirar la parte llena del vaso y DESEAR y comprometerse CON BUENAS ARTES y dentro del Estado de Derecho con un proceso continuo de llenar la parte vacía, es lo que nos debiese comprometer siempre. En nuestras diferencias políticas, que no pueden ser trincheras insalvables, debemos encontrar la forma de salir adelante por el bien común, en especial por aquellos que esperan recibir progresivamente los beneficios del desarrollo.
Bienvenido año 2021, que ojalá, sea el inicio de una década ganadora para nuestra gente magallánica y chilena.
Un abrazo.