Hoy
22 de mayo se celebra el Día Internacional de la Diversidad Biológica,
siendo el lema de este año “Nuestras soluciones están en la naturaleza”.
Para comprender qué es la diversidad biológica, es necesario mirar a
nuestro alrededor, ya que nosotros formamos parte de ella. Ésta se
compone principalmente de tres elementos: a) los distintos tipos de
especies que viven en el planeta incluidos animales, plantas, hongos,
algas, bacterias (e incluso los virus), b) las diferencias de tamaño,
forma y color entre individuos de una misma especie; y c) la variedad de
ecosistemas (desiertos, bosques, lagos, océanos, arrecifes de coral,
entre otros), las especies que habitan en ellos y sus interacciones.
Esta
celebración busca sensibilizar la importancia que tiene la
biodiversidad para la supervivencia humana, ya que dependemos
directamente de los bienes y servicios que ésta genera. Sin embargo, hoy
en día el planeta está sometido a una presión, sin igual en la historia
humana. El listado de amenazas para la biodiversidad es extenso e
incluye la destrucción y fragmentación de hábitats, la contaminación de
aire, agua y suelo, el uso excesivo de los bosques y la tierra, la
introducción de especies exóticas, la sobrepesca, entre otros. De
acuerdos a estudios realizados por el Fondo Mundial para la Naturaleza
(WWF), los impactos de estas amenazas han significado una disminución
del 58% en la biodiversidad planetaria entre los años 1970 y 2012.
En
Chile, de acuerdo a estudios del proyecto BIOFIN (Biodiversidad y
Finanzas) del PNUD, las principales causas de pérdida y deterioro de la
biodiversidad están relacionadas con el cambio de uso del suelo, la
introducción y dispersión de especies exóticas invasoras, el desarrollo
de los sectores silvoagropecuario, minero, pesca y acuicultura; los
incendios forestales y el cambio climático. Debido a ello, nuestro país
ha experimentado procesos de pérdida y deterioro importantes a nivel de
especies y ecosistemas. En el caso terrestre, la mitad de los
ecosistemas presentan algún grado de amenaza. En el área marina, de las
38 principales pesquerías nacionales, la mitad se explota por sobre
umbrales biológicos sustentables, con25% de ellas agotadas y 25%
sobreexplotadas.
Las
evidencias científicas son claras, y demuestran que la pérdida de
biodiversidad podría aumentar los casos de zoonosis, es decir de
enfermedades transmitidas desde los animales a los humanos. La
integridad de los ecosistemas puede ayudar a regular las enfermedades al
promover la diversidad de especies para que sea más difícil que un
patógeno se extienda, amplifique o domine. En el contexto de la pandemia
generada por el Covid-19, existe un llamado global a examinar la
relación que tenemos con el mundo natural.
El
Centro Regional Fundación Cequa desde sus orígenes ha contribuido en
concientizar y poner en valor la biodiversidad de la Región de
Magallanes y Antártica Chilena, así como en promover su uso sustentable
en los sectores económicos. Ello se ha materializado a través del
desarrollo de proyectos, actividades de divulgación y difusión, material
gráfico, talleres, ferias, entre muchas otras acciones. Es así, como en
estos momentos gracias al Fondo del Libro del Ministerio de las
Culturas, las Artes y el Patrimonio, nos encontramos editando la segunda
versión del “Catálogo de Biodiversidad de la Región de Magallanes”. Con
este libro esperamos aportar directamente al reconocimiento y
valoración de la biodiversidad de nuestra región, recordando que nuestra
existencia se encuentra estrechamente vinculada a ella.