En
un escenario tan particular como el que enfrenta Chile, nuestro
Gobierno ha sido ejemplo en la resolución de los problemas de emergencia
que viven los sectores más golpeados por las consecuencias delCovid-19.
Fue en una primera instancia las personas en situación de calle, con
discapacidad, adultos mayores y ahora la clase media, aquella que con
tanto esfuerzo, sacrificio y perseverancia ha logrado ser la base
fundamental de nuestra sociedad.
Consciente
de las incertidumbres y temores de la clase media, nuestro Presidente
de la República, Sebastián Piñera, anunció cuatro nuevas medidas para
proteger a las familias afectadas.
Las
iniciativas incluyen un bono no reembolsable de $500 mil para todos los
trabajadores que tenían ingresos formales de entre $500 mil y $1,5
millones mensuales antes de la pandemia y que han sufrido caídas
significativas de sus ingresos.
Este
aporte se pagará 10 días después de promulgada la ley e incluirá a
trabajadores ocupados, suspendidos, cesantes, a honorarios y por cuenta
propia, que hayan sufrido una caída de 30% o más en sus ingresos
formales y que no hayan recibido el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)
o bono Covid 19.
El
bono también favorecerá, con montos decrecientes, a trabajadores con
ingresos entre $1,5 millón y $2 millones mensuales, que hayan tenido
mermas en su poder adquisitivo
Los
mismos trabajadores que reciban este bono y con ingresos mensuales
sobre $500.000, podrán optar a un préstamo estatal solidario, que
compensará hasta un 70% de la caída de los ingresos, el que será
otorgado entres cuotas mensuales, con un máximo de $650 mil por cuota y
un monto máximo de$1.950.000. El préstamo con tasa de interés real igual
a 0, tendrá un año de gracia y un plazo de tres años para pagarse, que
no superará el 5% del ingreso.
Para
proteger la vivienda de la clase media, el Jefe de Estado ratificó la
postergación por 6 meses de los dividendos hipotecarios, gracias a una
garantía estatal, y aumentó el subsidio de arriendo durante tres meses,
por hasta $250 mil y para arriendos de hasta $600 mil mensuales, que
cubrirá hasta el 70% del valor del arriendo, para las familias que hayan
tenido caídas en sus ingresos de 30% o más.
A
esto se suma una postergación de las contribuciones de bienes raíces
del segundo semestre, para todas las primeras viviendas con avalúo
fiscal inferior a 5 mil UF, para familias que hayan tenido caídas de
ingresos.
Asimismo,
el Presidente anunció un nuevo plazo y oportunidad para que los
estudiantes de la educación superior con caída de ingresos de sus
familias desde marzo, puedan postular a financiamientos preferentes del
Estado y una postergación de hasta tres meses del pago de las cuotas del
Crédito con Aval del Estado (CAE).
Quiero
finalmente citar textualmente las palabras del Presidente: “Sólo
actuando con mucha sensibilidad y urgencia frente a las carencias y
necesidades de las familias chilenas, y con mucha responsabilidad y
visión frente a las soluciones, podremos compatibilizar la necesaria
protección que requieren las familias durante estos tiempos de
emergencia, con el igualmente necesario impulso y protección permanente
que ellas requieren”.