Si pensamos en la funcionalidad u forma de operar de las oficinas, ya sean estas de tipo públicas como privadas y del rubro o giro que fuesen, lo más probable es que lo primero que identifiquemos entre sus requerimientos sean una eficiente “gestión” y una óptima “productividad, contemplando para ello el indispensable trabajo mancomunado de sus funcionarios.
Sin embargo, así como se considera de gran interés la “productividad”, también resulta necesario que esta gestión se base en la “sustentabilidad”, incorporando el factor ambiental dentro de sus políticas o reglamento interno, esperando que sus funcionarios (as) sean capaces de reconocer el aporte de sus acciones para la conservación y protección del medio y por ende a ellos mismos, como también repliquen estas buenas prácticas en sus respectivos hogares.
Frente a esta premisa ¿cómo nos comportamos en nuestras oficinas? ¿Lo hacemos de manera más eficiente? ¿Somos capaces de reconocer que nuestras acciones tienen repercusión en nuestro medio ambiente? A fin de implementar oficinas más sustentables en nuestro país, el Ministerio de Medio Ambiente ha impulsado el Programa “Oficina verde” en empresas privadas y “Estado Verde” para las de tipo públicas, con el mismo objetivo: que tanto en sus instalaciones físicas, como en sus procesos administrativos, se reflejen políticas y principios de cuidado ambiental, como también racionar el uso de los recursos. Esto, mediante una planificación de trabajo, elaborada a partir de un diagnóstico ambiental previo, que permite identificar los ámbitos que se requieren abordar y dar seguimiento, como son: Educación ambiental a funcionarios, política ambiental, gestión de residuos, gestión hídrica, compras sustentables, transporte, cuantificación de emisiones de carbono, entre otras. Cabe señalar, que a medida que se vayan logrando las metas propuestas para cada etapa en el tiempo estipulado, se podrá adjudicar los niveles de certificación en los niveles: básico, intermedio y de excelencia.
Es así, como en el año 2019 nuestro Centro Regional Fundación Cequa, acepta el desafío propuesto por el programa nacional y adquiere su calidad de piloto regional, al ser la primera institución en el país en trabajar en la obtención de esta certificación ambiental, considerando nuestra experiencia en asesoramiento de procesos de certificación ambiental a municipalidades de: Puerto Natales, Punta Arenas y Torres del Paine. Por lo que, obtener esta distinción nos permite avalar nuestra visión de velar por la protección y conservación de nuestros ecosistemas, aportando al desarrollo sustentable de nuestra región.
Paradójicamente, el escenario en que nos encontramos (fuera de las oficinas) no había sido siquiera imaginado. Sin embargo, muchas oficinas de igual forma pueden implementar medidas que contribuyan a mejorar nuestra calidad ambiental, como: reutilizar materiales de oficina, reducir insumos (ser más austeros en las compras), e incluso disminuir considerablemente nuestra huella de carbono (emisiones de gases de efecto invernadero en nuestro consumo percapita), utilizando activamente plataformas digitales que nos permiten tener reuniones de trabajo tan o mayormente productivas que como las que acostumbrábamos tener de manera presencial; y por supuesto la misma modalidad de “teletrabajo”.
Finalmente, esta contingencia sanitaria nos ha dejado en evidencia que podemos prescindir de ciertos elementos y/o modalidades, ahora el desafío es el poder adaptarnos con miras a una oficina sustentable.