En mi calidad de sicóloga muchas personas me han preguntado: ¿Por qué hay personas cuando terminan las cuarentenas, salen en masa de compras, sin considerar las consecuencias negativas de conductas de esta índole? Esto sucede porque las personas son organismos muy complejos, en los cuales coexisten: la esfera física, psíquica, social, espiritual, etc. Lo que impulsa a actuar a las personas es la satisfacción de sus necesidades. Puesto que durante la cuarentena solo se autorizaba para funcionar el comercio esencial. Entonces, solo se podían satisfacer las necesidades básicas como por ejemplo: comer. Sin embargo, los seres humanos tienen otro tipo de necesidades como son: amistad, éxito, reconocimiento, autorrealización, etc. Aparte de la necesidad de acumular bienes u objeto durante periodos de incertidumbre (como una pandemia) para obtener seguridad. Durante el confinamiento, ya sea mediante la TV, internet, diario, etc., las personas estuvieron siendo sometida casi de forma permanente a la influencia de la publicidad o el marketing. Cuya principal función es persuadir, inducir o convencer al consumidor para que compren. Tanto la publicidad o el marketing tienen como objetivo aumentar las ventas. La publicidad y el marketing emplean conocimientos y técnicas provenientes de la psicología. Incluso antes de introducir un producto al mercado, realizan investigaciones basadas en las necesidades del futuro consumidor. Algunas de las conclusiones a la que han llegado son las siguientes: muy poca personas se preocupa de los aspectos técnicos al comprar su auto, la mayor cantidad de consumidores compran vehículos según su situación socio-económica o personalidad; una persona de cada cinco de las que van al supermercado llevan una lista de productos que debe comprar, por lo cual la mayor parte de los consumidores compra impulsivamente; las familias, ante la decisión de adquirir bienes importantes, opera entre dos factores: el deseo y la resistencia. Frecuentemente el no saber qué hacer desespera a las personas y optan por comprar sólo para encontrar alivio a su estado de ánimo. Una vez finalizada la cuarentena, hay muchas personas con necesidades reales o ficticia . Además, varias de ellas con dinero, como resultado del retiro del 10% de las AFP. Es decir, son personas motivadas o impulsadas para comprar y que cuentan con los medios económicos para ello. Por lo demás, la satisfacción de necesidades genera placer, el que es uno de los principios fundamentales que rigen el funcionamiento psíquico del ser humano. La necesidad de sentirse seguro frente a la incertidumbre , el largo confinamiento que ha facilitado la influencia de la publicidad y el marketing, han transformado a muchas personas, casi en verdaderos zombis dispuestos a satisfacer sus necesidades mediante las compras, sin contemplar ninguna consecuencia adversa que esto pudiese tener. Por todo lo dicho, resulta imprescindible que las autoridades antes de tomar decisiones radicales, que afectan a seres humanos (como una cuarentena) deberían dejarse asesorar por cientistas sociales como son: psicólogos, sociólogos, antropólogos, etc. Así podrían evitarse muchos de los efectos secundarios muy negativos que conllevan implícitas algunas medidas .