El
quiebre en la derecha chilena de estas dos semanas, ha sido uno de los
episodios más tristes que se ha sufrido en el sector desde 1990 sólo
tras el asesinato de Jaime Guzmán y el incidente de la radio Kioto.
Desde
el punto de vista que se mire, ya sea en contra del retiro del 10% de
los fondos previsionales o a favor en razón de la emergencia económica
provocada por la pandemia, se ha levantado una muralla irreconciliable
al interior de la derecha, entre una derecha económica que dice proteger
los principios fundamentales y básicos del gremialismo, versus aquella
derecha nacionalista conservadora cristiana, que la verdad nunca el tema
económico ha estado por sobre la vida o la seguridad nacional.
Este
es un tema que no es nuevo, ya durante el Régimen Militar, hubo fuertes
disputas entre esas dos visiones, primero en 1973 entre la visión
económica nacionalista de Pablo Rodriguez Grez, Orlando Fantuzzi
(SOFOFA) que abogaban por la protección arancelaria de la industria
nacional y los Chicago Boys que eran cercanos al gremialismo entre ellos
Miguel Kast, y tantos otros que promovieron un mercado abierto y que
confeccionaron el “Ladrillo” un documento de planificación económica que
fue enviado a toda la oficialidad de la época a fin de motivar una
opción por políticas neoliberales que recogían las ideas de Milton
Friedman.
Lo
cierto es que si bien ganó el “Ladrillo” por sobre los nacionalistas,
la Declaración de Principios del Gobierno Militar de 1974 redactada por
Jaime Guzmán, promovía un rechazo tanto al Neoliberalismo de Friedman
así como al Marxismo, optando por una tercera vía, no Nacional
Socialista, sino más bien Cristiana Católica que recogía el fondo de las
Encíclicas Papales de la época en relación al Bien Común y la
Subsidiariedad del Estado, Jaime Guzmán a través de dicha declaración de
principios señalaba: “las sociedades desarrolladas del Occidente, si
bien ofrecen un rostro incomparablemente más aceptable que las
anteriores, han derivado en un materialismo que ahoga y esclaviza
espiritualmente al hombre. Se han configurado así las llamadas
“sociedades de consumo”, en las cuales pareciera que la dinámica del
desarrollo hubiera llegado a dominar al propio ser humano, que se siente
interiormente vacío e insatisfecho, anhelando con nostalgia una vida
más humana y serena. Esta situación favorece la rebeldía juvenil, que
periódicamente aparece bajo diversas expresiones. Todo lo anterior se ve
agregado por la exitosa penetración que el marxismo ha alcanzado en
esas democracias, seriamente debilitadas, como lo hemos podido palpar a
raíz del movimiento del 11 de septiembre en nuestro país”, y añade: “El
individualismo liberal concibe al bien común como la simple suma de los
bienes individuales, que cada cual procura obtener con así total
prescindencia del de los demás.” ”La verdadera idea de bien común se
aparta de ambos extremos, y los supera. Ve en el bien común un bien de
orden o de relación, que hace que la obtención del bien individual de
cada uno exija para ser verdaderamente tal una preocupación y respeto
solidario y activo por el bien de los demás, lo cual descarta la
concepción liberal”
Para
Jaime Guzmán de 1974:“Laaceptación de la libre iniciativa descrita no
podría entenderse, eso sí, como un desconocimiento de la activa y
principalísima labor que compete al Estado en el campo económico. No
sólo es misión suya adoptar las medidas que aseguren efectivamente la
competencia y el necesario control de los particulares, para evitar toda
forma de abuso o monopolio. Una economía moderna exige, además, que el
Estado cumpla un papel planificador de la actividad económica general.”
Es
cierto que después Jaime Guzmán abraza a Friedrich von Hayek, pero el
Régimen Militar nunca fue un asiduo defensor del neoliberalismo per sé
sino como instrumento para el crecimiento económico, luego dudo
muchísimo que Pinochet o Jaime Guzmán hubieran roto vestiduras y enviado
a tribunales supremos a parlamentarios de UDI y RN por prevalecer la
vida y la situación de emergencia como Bien Común por
sobreconsideraciones económicas de largo plazo que implica el retiro
voluntario del10% de fondos previsionales.