Punta Arenas y su gestión de riesgo de desastres

Hace unos meses recibimos una motivante invitación a participar como autores de un capítulo para el libro “Las ciudades al sur del mundo. Urbanismo y vida urbana en Chile más allá de la gran capital”, organizado por la Universidad Católica de Temuco – RIL Editores. Junto a tres colegas aceptamos el desafío y emprendimos el camino de escribir nuestro capítulo sobre la gestión de riesgo de desastres de Punta Arenas por medio del análisis de las medidas contenidas en instrumentos de planificación regionales y locales vigentes, usando como caso de estudio las inundaciones derivadas del desborde del río de las Minas y la expansión de la ciudad, principalmente hacia su sector periurbano.
En las últimas décadas, han sido más frecuentes los eventos extremos en áreas urbanas alrededor del mundo. Comunidades de todo el planeta se enfrentan de manera frecuente con situaciones de sequías, inundaciones, altas temperaturas, fuertes vientos, terremotos, tsunamis, entre otros. Lo que ha causado pérdidas e impactos humanos, materiales, económicos y ambientales en las ciudades que han vivido eventos de desastre.
En el caso de Punta Arenas, los eventos de anegamiento y desborde de sus principales cauces (río de las Minas y estero Llau-llau) en los últimos 80 años han sido frecuentes. Los que ha generado gran impacto para sus ciudadanos, principalmente aquellos que habitan zonas aledañas a las llanuras de inundación de los cauces que cruzan la ciudad. Al mismo tiempo, según cálculos propios utilizando imágenes satelitales, la ciudad ha expandido su área urbana en un 72,6% en los últimos 30 años, expansión dada en su mayoría, de forma espontánea, con bajo nivel de planificación.
La relación de Punta Arenas con el río de las Minas tiene sus inicios en la fundación de la ciudad, ya que la construcción de la ciudad empieza a los márgenes del río. Así como la canalización de la cuenca baja del río de las Minas que también comienza en los primeros años de vida de Punta Arenas, lo que de cierta forma ha hecho con que el río se transformara en un riesgo presente en la ciudad.
A partir de la revisión de documentos oficiales, como es el Plan Regional para la reducción del riesgo de desastres Región de Magallanes y la Antártica Chilena 2018-2022 y otros; así como la realización de entrevistas a autoridades y gestores regionales y locales, se pudo observar que Punta Arenas ha tenido importantes avances en relación a la implementación de medidas de mitigación y prevención de inundaciones. Son varias las mejorías que la ciudad ha tenido en materia de infraestructura, y que siguen en ejecución hasta el día de hoy.
Al mismo tiempo los desafíos a futuro son muchos, como por ejemplo en como integrar las componentes de gestión de riesgo de desastres a la planificación y gestión urbana de Punta Arenas. Como también es importante profundizar en el conocimiento del riesgo y vulnerabilidades presentes en los sectores urbano, periurbano y rural. Otro desafío es en cuanto, al trabajo con las comunidades para fortalecer su capacidad de resiliencia frente a desastres, principalmente en las zonas periurbanas del municipio.
Espero pronto poder contarles más sobre los otros capítulos del libro “Las ciudades al sur del mundo. Urbanismo y vida urbana en Chile más allá de la gran capital”, que en los próximos meses pasará por revisión y edición de sus editores, para luego ser publicado.

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