Un reciente estudio científico publicado en la revista Nature concluyó que el rewilding o la restauración a gran escala de ecosistemas dañados por la explotación humana puede ser una de las formas más efectivas y económicas de combatir la crisis climática y la crisis de extinción de especies.
Según esta investigación, si se restaurara un tercio de las áreas más degradadas del planeta y se protegieran las que aún se encuentran en buenas condiciones, se almacenaría el carbono equivalente a la mitad de todas las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por los humanos desde la revolución industrial. Estos esfuerzos de rewilding además evitarían alrededor del 70% de las extinciones de especies previstas para los próximos años.
Esta publicación se suma al estreno del documental del reconocido divulgador científico británico David Attenborough, quien junto con expresar la frustración del daño que los humanos hemos realizado al planeta, también plantea con esperanza que aún estamos a tiempo de revertir esta crítica situación, justamente a través del rewilding.
En castellano, rewilding significa reasilvestramiento o renaturalización. Es el manejo de especies y ambientes para alcanzar ecosistemas completos y saludables. Una de las acciones de rewilding que más se destaca es la reintroducción de especies de fauna extinta y también la del fortalecimiento de poblaciones que se encuentran disminuidas en número, y que por ello, probablemente, no están cumpliendo de forma adecuada su función ecológica.
En Chile, uno de los ejemplos más emblemáticos de restauración ecológica es el que iniciamos hace más de 15 años en lo que hoy es el Parque Nacional Patagonia, Región de Aysén. Allí, desde una ganadería extensiva tradicional, se transitó hacia la recuperación de estos ecosistemas que se degradaron producto del sobrepastoreo del ganado y el exceso de carga animal.
Luego de nuestra donación, este extraordinario territorio se encuentra protegido como parque nacional y cuenta con ecosistemas completos y saludables gracias a acciones como el retiro de cercos, remoción gradual del ganado doméstico, control activo de especies exóticas invasoras, acciones de protección efectiva y monitoreo de predadores, implementación de medidas de mitigación del conflicto entre predadores y ganadería y medidas de reforzamiento poblacional de especies con alto riesgo de extinción local como el ñandú. Actualmente seguimos impulsando acciones de rewilding en este parque nacional en conjunto con Conaf, trabajando con especies icónicas de la Patagonia como el huemul, ñandú, puma y cóndor.
Tenemos un gran desafío como país para potenciar acciones de esta índole a lo largo del territorio, ya que está comprobada la efectividad que tiene el rewilding para la contención del cambio climático y la crisis de extinción de especies. Tal como lo ha ratificado la ONU y la última COP, las soluciones basadas en la naturaleza son el mejor camino para proteger el bienestar del planeta.