d.- Todos se sienten llamados a ser constitucionalistas. Desde una defensora de los animales hasta el señor de los cielos. Todos quieren ser parte del conglomerado: Unos defendiendo su opción LGTB, otros sus derechos a pueblos indígenas, otros por el medioambiente, otros por defender el derecho de propiedad, otros por la salud, la previsión, la educación, los migrantes y un cuánto hay de demandas sociales. Todos se creen con el derecho a ser elegidos y las limitantes para postular son extremas. El que postule y salga electo no puede ser segmentario, no puede estar tildado de una u otra facción, de un determinado color de pelo o rostro o de una determinada identidad sexual. El que postule debe confluir con todos los requerimientos que la multisociedad exige. Es un conjunto de principios y valores que subyacen del verdadero “Alma de Chile” (de aquel que habló Silva Henríquez y que con tanta liviandad se usa en los últimos discursos). Los convencionalistas no pueden ser sectarios y son la primera línea de algo más grande.
e.- Son muchos los intelectuales, académicos y gente de gran formación ética y moral que estarán asesorando en el desarrollo de las ideas que surjan en la redacción del articulado. ¿Por qué temerle a los escritores, pensadores y reconocidos hombres y mujeres de nuestra sociedad? Ellos estarán apoyando con sus ideas y ninguna será de extrema derecha o de izquierda. Ninguno querrá un país dividido o confrontado, ni buscará la descalificación como herramienta para acceder al poder, pues sus visiones son de género y aspiran a que se forme un país nuevo y mejor. Tampoco se querrán alzar como el adalid de la única solución posible, como lo hace el irreverente Kast que ya no tiene el peso para imponer ni sus ideas ni a sus adeptos.
f.- Es hora de que la masa exija la liberación de los requisitos para la postulación de independientes; cerrar la opción de los partidos a conformar listas con sus integrantes, y establecer condiciones para que se pueda participar en igualdad. No importa que se inscriban 100 por distrito, la gente debe entender que el concepto para su elección no es la idea de liberalismo o comunismo, que no es la paridad o el derecho de los pueblos originarios, que no es la salud en confrontación con los otros derechos exigidos, como la educación y el empleo y las pensiones. A todo esto ¿Qué les afecta a las fuerzas armadas activas o pasivas el tema de las pensiones de jubilación? Están asegurados y no tienen velas en este entierro. Mantenerse en la posición de quienes se han atrevido a lucirse como sus líderes demuestran solo un fanatismo de irreverencia por el mal proceso que ha comenzado a terminar y que, tan mala imagen mundial nos dejó por tantos años. Hitler, Idi Amin Dada, Pol Pot y Pinochet se equiparan en su reconocimiento por la brutalidad y también por el beneficio económico que le brindó a sus partidarios en desmedro del resto de la población que emergió gracias a la pandemia. Vergüenza debería existir y no un simple deja vu sobre las palabras dictadura, golpe de estado o gobierno militar.
e.- Es hora de evitar que se suban al carro de la victoria del Apruebo a tantos que, a partir de ahora, pretenden mantener sus cuotas de poder. Ya estamos cansados de ver en televisión a un Vidal, a Jadue o Lavin; a Cubillos, Hoffman y Moreira; a Gutiérrez, Motuda o Giles, cada uno con un afán propio, pero les dan cobertura porque son agresivos, sus frases venden y atraen espectadores. Ellos representan lo que se espera cambiar en la nueva carta ciudadana, el doble estándar, la falta de empatía, la lascivia de la verborrea, están en todos los matinales como en los programas de análisis político y ninguno cede en sus extremas posiciones (continuará).