¿Hacia
dónde encamina sus pasos la educación? Es una pregunta que solemos
hacernos con frecuencia, sobre todo por el ritmo frenético de una
sociedad que necesita estar cada día mejor formada de cara a los retos
del futuro. La escuela actualmente ya vive inmersa en un proceso de
cambio que los fenómenos regionales y mundiales provocan: la
globalización, el cambio climático, la inestabilidad política, los
nuevos valores educativos, la revolución tecnológica o la formación
continua.
Los
cambios afectarán a las metodologías y también a la organización
escolar, asimismo, están cobrando importancia el aprendizaje adaptativo,
esto significa que se admite la capacidad del estudiante para decidir
lo más adecuado para su aprendizaje o, frente a la puesta en duda de los
currículos extensos y los contenidos, la idea de avanzar en las
llamadas competencias blandas y en la educación emocional. A partir de
la máxima “el cerebro solo aprende si hay emoción”, la neuroeducación se
ha convertido en una moda.
Como
no, la revolución tecnológica ha removido los cimientos de la
educación. Al respecto es necesario resaltar que hay vaticinios de un
potencial educativo enorme, como puede ser la incorporación de la
inteligencia artificial en el ámbito educativo.
La
educación se va a enfrentar en los próximos años a varias
revoluciones: tecnológica, pedagógica y social. Incluso se puede ir más
lejos, porque cada vez va ganando mayor protagonismo más allá de las
aulas. La enseñanza adaptativa, el autoaprendizaje, la formación
profesional dual o las llamadas competencias blandas son nociones que
superan el recinto escolar y extienden los espacios de aprendizaje.
Estas
tendencias van a tener un papel protagonista no solo durante los
próximos años sino también durante toda esta nueva década.
Ante
todas estas revoluciones, es difícil definir cómo será la nueva
educación que suceda al modelo tradicional. En este proceso de cambio,
hay muchas innovaciones que si llegan a someter a una prueba de control,
se convierten en moda y se extienden por las aulas.
Es
importante recalcar que de esta manera y como ha sido a través de la
historia la escuela avanza a través de la prueba y error.