La
diabetes tipo 1 es una de las enfermedades crónicas infantiles más
frecuentes. Ocurre porque el páncreas no fabrica suficiente cantidad de
insulina. Causas hasta hoy, se desconocen las causas exactas que dan
origen a una diabetes tipo 1. Se sabe que existen una serie de factores
combinados entre sí Factor genético. Se hereda la predisposición a tener
diabetes, no la diabetes en sí. Sólo el 13% de los niños y adolescentes
con diabetes tienen un padre o hermano con esta enfermedad. Sabemos que
la causa no es totalmente debida a la herencia por los estudios que se
han realizado en gemelos idénticos. Cuando un gemelo tiene diabetes tipo
1, sólo en la mitad de los casos el otro gemelo desarrollará la
enfermedad. Si la causa fuese únicamente genética, ambos gemelos
desarrollarían siempre la enfermedad. Autoinmunidad. Normalmente, el
sistema inmune protege nuestro cuerpo, pero en determinadas enfermedades
como la diabetes, el lupus, artritis, etc., el sistema inmune se vuelve
contra nuestro cuerpo. En el caso de la diabetes, se produce una
reacción contra las células productoras de insulina. La forma de
evidenciarlo en sangre es midiendo los anticuerpos. Estos anticuerpos
suelen desaparecer de la sangre de forma progresiva después del
diagnóstico de la diabetes. Daño ambiental. Este factor puede ser un
virus, tóxico, algo en la comida, o algo que todavía desconocemos. Es el
puente entre el factor genético y la autoinmunidad. La forma de
desarrollar la enfermedad sería la siguiente: Una persona hereda la
predisposición a padecer diabetes. Esta tendencia puede permitir a un
virus o a otro factor lesivo dañar a las células beta. Las células beta
dañadas al cambiar no son reconocidas y el cuerpo reacciona produciendo
anticuerpos contra parte de esas células. Se activan los glóbulos
blancos que se dirigen al páncreas y lesionan más células beta. Sabemos
que la mayoría de las personas que desarrollan diabetes no lo hacen de
un día para otro. Se trata de un proceso que puede durar años, incluso
iniciarse desde el nacimiento. Diabetes tipo 2 La diabetes tipo 2 es la
forma de diabetes más frecuente en personas mayores de 40 años. Se la
conoce también como diabetes del adulto, aunque está aumentando mucho su
incidencia en adolescentes e incluso preadolescentes con obesidad. En
este tipo de diabetes la capacidad de producir insulina no desaparece
pero el cuerpo presenta una resistencia a esta hormona. En fases
tempranas de la enfermedad, la cantidad de insulina producida por el
páncreas es normal o alta. Con el tiempo la producción de insulina por
parte del páncreas puede disminuir. Causas Factor genético o
hereditario. La diabetes tipo 2 tiene mayor riesgo hereditario que la
tipo 1. En casi todos los casos un padre o un abuelo tienen la
enfermedad. En el caso de gemelos idénticos, si uno tiene la enfermedad,
el otro tiene un 80% de posibilidades de desarrollarla. Estilo de vida.
El 80% de las personas que desarrollan diabetes tipo 2 tienen obesidad y
no tienen una vida muy activa. El restante 20% a menudo tienen un
defecto hereditario que causa resistencia a la insulina. Diagnóstico Las
personas con diabetes tipo 2 pueden estar años con la glucosa alta sin
tener síntomas de diabetes. Muchas veces el diagnóstico es casual al
realizarse un análisis de sangre o de orina por otro motivo. La
poliuria, polidipsia, polifagia, fatiga y pérdida de peso
características de la diabetes tipo 1 también pueden estar presentes.
Tratamiento .Al igual que en la diabetes tipo 1 es importante que la
familia aprenda lo máximo posible de la enfermedad. Al comienzo de la
diabetes ésta se podrá controlar en muchas personas con cambios en el
estilo de vida que incluyen una dieta normo o hipocalórica y ejercicio
físico diario. Es importante que los cambios en el estilo de vida se
realicen en toda la familia ya que así entre todos ayudaremos al
adolescente o niño a aceptarlos mejor. Los controles de glucemia capilar
son muy importantes aunque no se esté utilizando insulina como
tratamiento. El mínimo recomendado son tres-cuatro al día. Los objetivos
serían tener una glucemia en ayunas < 110mg/dl y a las dos horas de
las comidas < 140mg/dl. Si con estas medidas no se consigue tener un
buen control metabólico se añadirán pastillas (Antidiabéticos orales) o
insulina. Existen diferentes tipos de antidiabéticos orales, los más
utilizados son: Metformina. Actúa reduciendo la liberación de glucosa
del hígado. Puede ayudar a perder peso ya que disminuye el apetito. Los
principales efectos secundarios son malestar de estómago, náuseas y
diarrea. Pioglitazona. Aumenta la sensibilidad a la insulina.
Sulfonilureas. Estimulan al páncreas para producir más insulina y por
tanto tienen riesgo de producir hipoglucemia. Repaglinida. Estimulan la
liberación de insulina pancreática, se administran antes de las comidas.