Trazas y trozos de Paula

Al modo de una fe de erratas, consigno una equivocación en mi última columna sobre el fin de la revista Paula.

Dije que duró 47 años.

Para ello me basé en datos que me parecieron respetables.

Pero
José Benítez, exalumno y periodista, me puntualizó que la revista se
fundó en julio de 1967. En consecuencia, tuvo 53 años y no 45.

Rescato
la selección de crónicas y entrevistas, editada por Catalonia y la
Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales.

Elijo algunos trozos de las periodistas que retrataron a personajes de alto rango.

Claudia Donoso entrevistó a Francisco Coloane, y lo llamó padre de la Patria.

El escritor era comedor de ulte y descendiente de balleneros del sur de Chile.

Prositarecio y fuerte.

Autor de Cabo de Horno y El Último Grumete de la Baquedano.

Carla
Alonso propuso hacer un perfil de la Fiera Aymara, Maricel Gutiérrez,
la única que había hecho un máster en el extranjero. Ella fue la primera
funcionaria municipal de Putre, poblado andino del Norte Grande.

Lucía un sombrero hongo de fieltro.

La revista respaldó la publicación.

Rosita Barceló colaboró hasta 1987.

“De
un salto, pasé del más absoluto desconocimiento del mando de los cascos
y jeeps al toque de queda que con el golpe militar de 1973 se impuso en
todo el país hasta 1987.

En un principio, rigió de 18 a 6:30 horas y prohibía el tránsito en la vía pública a pie, en vehículo u otro medio.

Después
se hizo flexible entre las 2 y las 5 de la madrugada solo para
vehículos. En marzo de 1978 se reestableció cuando el gobierno militar
decretó Estado de Sitio.

 La periodista investigadora Alejandra Matus denunció que hubo 1.100 desaparecidos.

Muchos hermanos fueron adoptados por sus captores, sin que ellos lo supieran.

La jueza los dio en custodia al matrimonio conformado por el cirujano dentista Jesús Larrabe y Silvia, su esposa, profesora.

Un lonco fue herido por una bala de Carabineros.

Declaró: “Paula publica puras leseras de la tele. ¡No le dé entrevistas”.

Delia
Vergara, Amanda Puz, Isabel Allende y Malú Sierra decidieron
entrevistar a Hortensia Bussi, esposa de Salvador Allende. Ella era muy
agradable, la casa, sencilla.

Tencha: “Salvador es bueno como político y como hombre”.

Tuvo miedo por las amenazas contra su marido.

No vivieron en La Moneda y arrendaron en Tomás Moro.

En septiembre de 1974 Malú Sierra entrevistó a Pinochet y descubrió detalles significativos. Son trazas y trozos de Paula.

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