Nunca es una buena noticia el retroceder en una cuarentena. Siempre será considerado un paso en falso porque por más que se hagan intentos de una “supuesta normalidad” o se hagan llamado a redoblar el autocuidado, retrocedimos varias fases pese a haber estado en la llamada Fase 3. Esto trae aparejado varias complicaciones que van desde lo humano propiamente tal hasta el esfuerzo que están haciendo nuestros emprendedores locales por salir adelante después de meses de inactividad económica, sin olvidar lo sanitario que sin duda alguna es el eje de este tema. Quizás los llamados a quedarse en casa, el salir lo justo y necesario, el respetar la llamada distancia social, evitando las aglomeraciones, no fueron suficientes para detener el avance del Covid 19 ya que las cifras de las que hemos sido testigos durante la semana fueron totalmente desalentadoras, sin considerar que las mismas venían con muy malos números desde hace varios días. Pienso que no lo debemos tomar como un castigo, sino que como una oportunidad real para poder salir adelante y lograr una educación que nos permita entender que el coronavirus es una enfermedad que llegó para quedarse por un buen tiempo. Por lo menos hasta que se encuentre una vacuna que nos permita inocularnos a todos y generar ciertos grados de inmunidad, que hasta el momento nadie lo tiene. Podemos tener síntomas o ser simplemente asintomático, pero nadie puede decir que está libre de esta pandemia. Pero también es complicado otro tema. Nuestros sectores vinculados al turismo y la gastronomía también están viviendo su propia pandemia dentro de esta misma crisis y está relacionado con el hecho de que no se sabe cuándo podrán reactivarse más aun pensando en que el 10% del PIB de la región de Magallanes, depende justamente de la actividad turística. Se estaban haciendo esfuerzos muy grandes para lograr la aprobación e protocolos sanitarios para la reapertura de locales, analizando la forma en reposicionarnos a nivel nacional y mundial en lo que a turismo se refiere y buscando todas las opciones para ir en ayuda de muchas familias que dependen de esta actividad. Todo eso quedó en stand by hasta nuevo aviso lo que se transforma en un verdadero drama y del cuál tenemos que ser capaces de buscar fórmulas de ayuda para poder retomar el impulso que se tenía desde mucho antes de la pandemia. Quizás debemos ser más estrictos en las fiscalizaciones y paralelamente llevar adelante una campaña educativa, enfocándonos en que debemos ser capaces de que no estamos en una normalidad o que el salir de un confinamiento no es sinónimo de que está todo perfecto. Nadie puede decir eso o ser tajante a la hora de aseverarlo porque ni Punta Arenas ni ninguna comuna de Chile puede arrogarse dicha calidad. ¿Qué podemos hacer? Quizás la pregunta es un tanto complicada para responderla de manera fácil y casi liviana. Creo que debemos hacer una introspección como sociedad y ver qué hicimos mal para volver a la cuarentena, y en base a esa serie de errores – que pienso los debemos tener meridianamente claros – empezar de 0 y comenzar a bajar todos los índices relacionados con los contagios y la positividad que al final del día fueron determinantes para que retrocediéramos. No bajemos los brazos, sino que muy por el contrario, trabajamos de manera fuerte y decidida, autoridades y ciudadanía, para volver a salir de la cuarentena en un tiempo corto, demostrando que tenemos claro que no podemos volver a retroceder. Quizás suena como eslogan repetido, pero no podemos olvidar que al final del día todos los avances que tengamos nos permitirán volver a abrazarnos y a disfrutar de todos nuestros seres queridos y a reposicionar a nuestra región de Magallanes como una de las más importantes y que genera más orgullo en nuestro país.