Habitualmente, en un año normal, la gran mayoría de los chilenos comenzaban a planificar lo que sería la temporada estival. El ansiado verano, con las merecidas vacaciones, que nos proyectaban una serie de panoramas tanto en nuestra región como en otras ciudades de Chile y del mundo.
Pero este año cambió todo. La pandemia del Covid – 19, nos giró completamente de nuestro centro y ya no pensamos en las vacaciones – porque muchos necesitan retomar con urgencias sus actividades laborales y productivas – y estamos a la espera de que logremos salir del confinamiento en que nos encontramos desde agosto a raíz de las malas cifras de corona virus que tenemos.
Bueno, el preámbulo es para no olvidar los problemas que está viviendo el sector turístico y gastronómico de nuestra región donde no vemos hasta el minuto, alguna luz al final del túnel con respecto a cuándo saldremos de la cuarentena. Este último año, a mi juicio, no ha sido malo para estos sectores, sino que simplemente nefastos en materia económica.
Hemos trabajado arduamente para lograr que el Gobierno entregue una ayuda a ambos sectores que son vitales para nuestra zona ya que significan 10% del PIB de nuestra región. Incluso marcharon hace algunos días, con la esperanza que su voz sea escuchada acá y en todo Chile.
Y en esto quiero ser muy clara apelando a la unidad regional , ya que en esta tarea, hemos aunado esfuerzos con la senadora Goic y el diputado Boric, trabajando en conjunto para buscar una ayuda real y concreta para los sectores turísticos y gastronómicos de la región porque sabemos el verdadero drama que están viviendo.
Lo más lamentable es que viene la temporada alta del turismo en la región y sabemos que nuestra gente centra sus esfuerzos en estos meses. Pero los números de los contagios no permiten abrir la región con facilidad para el ingreso de turistas. Por eso hay que ser muy rigurosos y certeros en que vamos a seguir abogando para que el Gobierno nos entregue una ayuda real, concreta y efectiva para estos sectores.
Se comenta hasta cuando durará la cuarentena, pero hay que ser responsables de no dar señales improvisadas cuando una no es experta; el término del periodo del confinamiento va aparejado al avance en las fases; y pensando en una apertura progresiva del comercio y la gastronomía, estamos hablando recién en la Fase 3.
Efectivamente hemos logrado bajar los índices en la región, pero aún no es suficiente para pensar en avanzar a Fase 2. Desde agosto hemos pasado por momentos muy malos en materia de contagios, donde se tuvieron que extremar las medidas de prevención en todos los ámbitos para crear una suerte de burbuja en materia sanitaria.
Gran parte de que los números estén disminuyendo es por el autocuidado y la responsabilidad que la gente que ha logrado auto concientizarse de que estamos en medio de una grave pandemia y que cada uno debe poner de su parte para lograr salir de ella. Pero es difícil, con los números actuales, pensar en que se terminará la cuarentena.
Es un todo porque esta pandemia es dinámica, todos los días cambia y cada acción que queramos concretar como región tiene que ser vista desde varios puntos. E incluso estoy pensando que, en el marco de la discusión presupuestaria, voy a presenta una glosa especial en la discusión del presupuesto del Ministerio de Economía, justamente para ir en ayuda del sector turístico y gastronómico de la región, con la idea de que se redoblen los esfuerzos para levantar miles de personas que dependen de estos rubros en Magallanes.