Así
como señalo en el título de esta columna se ha comportado la comunidad
de la Provincia Antártica Chilena frente a la pandemia del coronavirus
desde su arribo a estas tierras. Claro, no ha sido fácil para nadie y
las consecuencias del COVID-19 se han dejado sentir en múltiples
aspectos y de manera transversal afectando el normal desarrollo de las
actividades habituales aquí y en todas partes.
El
reciente testimonio de un vecino y padre de Puerto Williams que logró
salir adelante con mucho esfuerzo, luego de vivir en carne propia la
enfermedad, nos invita a reflexionar sobre el dolor y la peligrosidad
del virus.
Que
la experiencia de nuestro vecino nos sirva a todos para tomar real
dimensión sobre la situación que estamos atravesando como sociedad.
La
lucha no ha sido fácil y los habitantes de la isla Navarino lo sabemos
bien. Afecta no solo y principalmente la salud física, luego se
comienzan a sentir los efectos en la salud mental, en el propio
bienestar de las personas y también en la economía de los hogares porque
como hemos visto, la actividad laboral resulta dañada desde el comercio
local hasta la industria mayor.
El
fortalecimiento de la presencia del Estado y de la Red de Protección
Social implementada por el Gobierno, por cierto, que ha sido de gran
ayuda para intentar reducir los golpes de la pandemia.
Claramente,
sabemos bien que las necesidades son grandes y urgentes, pero estamos
trabajando firmes para poder seguir acompañando a las familias.
Más
allá de lo que hemos hecho, creo necesario agradecer aquí el trabajo
que han desarrollado durante todo este tiempo las instituciones, las
organizaciones, los funcionarios y la propia sociedad civil.
Ha
sido gracias a ellos que hoy podemos ver con cierto optimismo el
horizonte, por supuesto que no sin sacrificios, pero alcanzando a
superar todas las barreras e inconvenientes que se fueron presentando en
este camino y aquí el compromiso y la responsabilidad de vecinas y
vecinos fueron fundamentales.
El
trabajo incesante de los profesionales del Hospital Comunitario
Cristina Calderón, el apoyo y disposición de Bomberos y Carabineros, el
rol de la Armada llegando a cada rincón de la provincia y el de la
fuerza Aérea en el traslado de pacientes, personas recuperadas, muestras
y equipos, el Servicio de Salud, funcionarios y funcionarias de las
instituciones públicas, la comunidad organizada, comerciantes, y las
propias familias, a riesgo de olvidar a alguien, todos y todas han
entregado lo mejor de cada uno para superar en conjunto la situación que
nos afecta.
Porque,
en definitiva, la pandemia nos afecta a todos y no existen soluciones
ni recetas individuales, salvo la organización y la colaboración.
Ahora,
no debemos olvidar que la emergencia sanitaria sigue vigente, la
presencia de la pandemia continúa presente y latente dispuesta a
manifestarse en cualquier momento, por esta razón es que no debemos
confiarnos ni relajar las medidas de prevención.
La
experiencia nos señala que debemos continuar trabajando en el mismo
sentido del cuidado personal y a nivel comunitario, eso significa que,
debemos sostener y responder a las actuales medidas entregadas por la
autoridad sanitaria.
Aunque
suene reiterativo, hasta ahora, es la única forma de contener la
propagación del virus, eso es, con responsabilidad, colaboración y
trabajando de manera unida por el bienestar de todos.