Vivienda digna

Estamos
contentos, felices. Se ha terminado una larga etapa de sacrificios y
sueños de 23 familias que al fin tienen financiado el anhelo de la casa
propia. Casas dignas, cómodas y como siempre las quisimos en la ciudad
más austral del mundo.

Quiero
felicitar a Karla Jaque, presidenta de la agrupación y, a través de
ella, a todas las familias de “Soberanía en el fin del mundo”, que
lucharon con esperanza porque este día llegara. Para nosotros como
municipalidad es un momento especial, los hemos acompañado en todo el
proceso y así lo seguiremos haciendo, ese es nuestro compromiso.

La
situación actual para poder ser propietario de una casa afecta a la
gran mayoría de los chilenos. Bancarizarse es cada vez más difícil y
caro, poner un 20 o 30% de pie ya es casi imposible. Día a día los
valores de las viviendas van subiendo y los sueldos alcanzan para
cubrir, con suerte, las deudas y alimento.

La
política de construcción de casas por parte de Estado debe ser más
agresiva y efectiva. Que no tengan que pasar cuatro años desde la
organización para ver esta necesidad resuelta. Este es un derecho
fundamental, que responde a una necesidad básica indiscutible y que, sin
embargo, tal y como sucede con otros derechos económicos, sociales y
culturales, no es tomado en serio suficientemente en los programas de
derechos humanos del Estado.

Como
sociedad hemos fallado. Actualmente aceptamos lo inaceptable, hacemos
pasar algo que nos debe remorder la conciencia como normal. El no poder
dormir por la presión de pensar en que el próximo mes debemos “ver dónde
dormir” tiene que dejar de ser una constante.

La
nueva Constitución debe cambiar el paradigma actual y cambiar el
mercado que nos rige. Por supuesto que los privados pueden generar su
negocio y que les sea rentable, pero la especulación no puede ser la
constante.

“La
vivienda es una de las preocupaciones más importantes para la
ciudadanía, que ve como desde hace años los precios de este bien de
primera necesidad han aumentado muy por encima de su salario, lo que
obliga a las familias –en el mejor de los casos– a endeudarse hasta
límites que ponen en peligro su capacidad de consumo, con plazos de
amortización de los préstamos cada vez más largos y sujetos a los
riesgos e incertidumbres ante cambios futuros, ya sean laborales,
familiares o de tipos de interés”. Con esta frase comienza el artículo
65 del Estatuto de Autonomía de Cataluña, que promulgó la siguiente Ley
18/2007, de 28 diciembre, del Derecho a la Vivienda.

Desde
la Municipalidad de Cabo de Hornos seguiremos propiciando que nuestras
vecinas y vecinos puedan acceder a la vivienda digna. Continuaremos
poniendo todos nuestros profesionales al servicio de lo que creemos
justo y necesario.

Hemos logrado avanzar y queremos seguir por esa senda de beneficios y derechos. Codo a codo, Cabo de Hornos crece.

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