Yo Apruebo

Debido a que necesitamos construir entre todos y todas una nueva carta fundamental en que cada uno de los y las chilenas, sientan que su aporte, su idea, su visión ha sido considerada, sólo así nos sentiremos responsablemente obligados a acatar sus preceptos, que nos entendemos como parte de esa construcción común, que acoge, protege y permite desarrollar a sus hijos en igualdad de derechos y oportunidades, reconociendo sus diferencias.
Apruebo ya que necesitamos  que hombres y mujeres, participen en este proceso en forma igualitaria, que nuestros pueblos originarios cuenten con un espacio especial para que los conceptos, que damos por aceptados, de ser un estado pluricultural y plurinacional, efectivamente queden plasmados junto con su cosmovisión,  con los mismos derechos y deberes para todos los que vivimos en Chile, en que nadie se sienta marginado por su pertenencia o no a un pueblo determinado, tanto si es un ciudadano nacido como hijo de migrantes, antiguos o nuevos, o de los pueblos originarios o de la mezcla lograda en ese crisol que es esta bendita tierra.
Necesitamos que quienes participan en partidos y movimientos políticos, tengan el mismo espacio que aquellos que optan por mantenerse aparte de la militancia política o que teniendo sus propuestas, principios e ideas han decidido seguir como independientes separados de la militancia política y no por eso carecerán del derecho a proponer y decidir sobre esas propuestas constitucionales.
Debemos redactar una nueva Carta Fundamental, que por cierto respetará todos nuestros acuerdos internacionales, los que garantizan los Derechos Humanos, todos los derechos y obligaciones, también a la propiedad privada, que por cierto tiene una hipoteca social, al menos para aquellos que creemos que el fin último de la sociedad, del Estado, del País es la búsqueda de la justicia social y del bien común.
Constitución  que cambie la mirada desde una sociedad de mercado, de la sola competencia hasta una nueva sociedad más justa y solidaria, que por cierto reconoce la utilidad del Mercado para asignar recursos disponibles y/o excedentes, pero que cuando no los son, reconoce en el Estado la fuerza y capacidad para proveer bienes y servicios a los que  no todos podrían acceder, Salud, Educación de Calidad, Vivienda y tantos más, es indispensable reconocer el rol insustituible de la sociedad y del Estado y así reconocer parte de la realidad, que tal vez por estar siempre allí olvidamos, las personas necesitamos vivir en sociedad, somos gregarios desde los orígenes, lo mejor de nosotros y de la sociedad surge cuando nos damos cuenta que la comunidad, cualquiera que sea,  es más que la suma de los individuos  que la componen y que no es efectivo que lo que somos es sólo nuestro mérito personal.
Qué sería de nuestra comunidad, si las leyes de mercado regularán la toma de decisiones de prevención, protección  y cura en esta Pandemia, quienes hoy sufren la cesantía o están suspendidos en sus labores, por ejemplo no lo están por que les falte mérito. Lo están ya que su actividad está suspendida, no por responsabilidad, le pedimos a nuestras autoridades Regionales, Provinciales y Comunales, que sus decisiones sean mirando el bien común, que sean solidarias para con los más vulnerables, de impacto real,  no sólo para que parezca que se hace algo, necesitamos eficacia y eficiencia de Ustedes, nada más, pero tampoco nada menos. El costo es demasiado alto, son más de cien los magallánicos y magallánicas que ya no están entre nosotros y bastantes más los que han fallecido teniendo la pandemia como factor acelerante  y centenares los que arrastrarán secuelas por el resto de sus vidas por la pandemia y la forma en que se la contiene. Por un Chile posible y futuro centrado en el bien común y la solidaridad, YO APRUEBO.

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