El concejal de la Municipalidad de Punta Arenas José Aguilante (DC)
indicó que un total de 133 antenas de telecomunicaciones se han instalado en
diversos lugares de la ciudad.
De acuerdo con el concejal, son conocidos los efectos nocivos que
tiene en muchas personas, especialmente de la tercera edad o aquellas que deben
utilizar marcapasos, por ejemplo, las emisiones de ondas de diversa frecuencia
de las altas antenas.
Esas antenas, según se informó, han cumplido con las exigencias del
Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, de acuerdo con las solicitudes
de las diversas compañías telefónicas y de transmisiones televisivas que hacen
uso de esas torres que, en muchos casos, se elevan casi una treintena de
metros, sobre una base sólida y una caseta, que sirve para resguardar los
equipos necesarios para las transmisiones.
Sin embargo, planteó Aguilante, el problema también radica en que la
unidad técnica, en este caso la Dirección de Obras Municipales, que supervisa
la instalación de esas antenas ha incurrido en la ilegalidad al no consultar a
los vecinos acerca de su parecer positivo o negativo respecto de esas
construcciones.
El concejal reiteró la importancia de la participación vecinal para
dirimir este tipo de situaciones ya que serán ellos, los residentes en los
sectores donde se levantan las antenas, los que tendrán que vivir y convivir en
las inmediaciones de las antenas de telecomunicaciones.
Agregó que serán esos vecinos, cuyas viviendas se levantan dentro de
un perímetro que no siempre garantiza la seguridad frente a los problemas de
las emisiones, los que sufrirán los efectos en sus respectivos organismos.
Se indicó que si bien no hay estudios científicos que avalen en forma
concreta que esas emisiones producen daños en la salud de las personas,
especialmente en los niños y en los adultos mayores, el riesgo existe y, en la
medida que las antenas aumenten su número y funcionen, el riesgo aumentaría.
De hecho, la instalación es de esas antenas, en terrenos parroquiales,
de Bomberos, deportivos y de particulares, fueron resistidas por los vecinos, con diversos argumentos,
pero no se ha podido impedir que se sigan instalando si sus mandantes cumplen
con las exigencias técnicas y legales del Ministerio de Transporte y
Telecomunicaciones.
Ante esa situación, Aguilante reiteró que la Dirección de Obras
Municipales debe escuchar la opinión de los vecinos y que diversas entidades se
encarguen de promover la participación de esas personas, justamente, para que
no haya problemas en el futuro.