Más de 150 personas conforman ya la naciente
comunidad venezolana que en los últimos meses ha llegado a Punta Arenas,
producto de la grave situación económica y, especialmente, social que se vive,
actualmente, en su país. “Siguen llegando y cada vez son más los que van a
seguir llegando, producto de lo que está pasando en nuestro país”, indicó
Jéssica González, vocera del movimiento, quien además, explicó que Punta Arenas
se ha vuelto uno de los destinos más apetecidos por los emigrantes venezolanos
producto de la calidez de su gente, la gran tranquilidad social y las
oportunidades que ofrece para ellos.
“La situación en mi país ha sido cada vez
peor, hay mucha escasez de medicamentos y comida, yo lo viví hace un año en
carne propia y mi familia lo vive ahora, y ésa es la realidad de nuestras
familias, de buscar comida y arriesgar la vida, durante las protestas que
realizamos por recuperar la democracia”.
Declaró que entre sus familiares se ha
llegado al extremo, que “muchos de nuestros seres queridos deben en ocasiones
privarse de alimento para darle de comer a sus hijos”, indicó, pues en
Venezuela, la desnutrición alcanza ya al 11% de la población infantil.
“Lo
que pedimos ahorita es generar un canal humanitario, pues lo que envimos por
correo a nuestro pais, sobre todo medicamentos, ha sido robado por el gobierno
venezolano”.
González lleva un año en Punta Arenas y ya
piensa en radicarse y hacer raíces (de hecho ya tiene pololo chileno, nos
confiesa). Manifestó que sólo piden a la comunidad magallánica que los escuchen
“y comprendan el dolor que estamos viviendo como comunidad y agradecer todo el
respaldo que hemos recibido de parte del pueblo chileno y de Punta Arenas”, manifestó.
Más voces
Rommel Abreu:
“Como emigrante venezolano hemos tenido que salir de una situación tan
compleja y queremos darle un apoyo y colaborar para que eso se revierta y
volvamos a recuperar nuestra democracia”.
Ha sido difícil la aclimatación, llegó hace
siete meses y considera a Punta Arenas, como la “ciudad del frío eterno”,
aunque agradece que su hijo de pocos meses ha logrado adaptarse “pues su
organismo se adapta más fácilmente”, dice.
Ayer, un grupo de ellos, se reunió en Colón
con Bories para protestar contra el gobierno de su país y, según ellos, exigir
la vuelta de la democracia.