La
primera fiesta clandestina tuvo lugar en Punta Arenas, desde que se dio
el vamos al toque de queda, fueron varias las personas que incumplieron
las medidas, y no respetaron las exigencias de aforos.
Ante
el término del toque de queda, Pingüino Multimedia consultó a Pamela
Flores, coordinadora de Seguridad Pública, quien dijo que “desde marzo
del año 2020 se decretó estado de excepción de catástrofe, donde se
trabajó arduamente en diferentes estrategias para enfrentar la pandemia,
una de ellas fue hacer frente a un grupo de personas, que a pesar de la
grave situación que vivíamos como región, realizaban fiestas
clandestinas, siendo esta un espacio de alto riesgo de contagio y de
propagación del virus. En este sentido y gavias al trabajo colaborativo,
con las fuerzas armadas, las policías y personal de salud, pudimos detectar
37 fiestas clandestinas, de las cuales 32 se realizaron en Punta
Arenas, una en Natales, tres en porvenir y una en Cabo de Hornos”.
Agregó que “esto llevó
un total acumulado de 396 detenidos, desde el 1 de enero hasta el 12 de
septiembre del presente año. El 1 de octubre finaliza el estado de
catástrofe, pero se mantiene la alerta sanitaria, eso debido a que la pandemia continuada y es necesario mantener acciones para mitigar los contagios”.
Para
finalizar indicó que “se mantendrá la gradualidad de las libertades en
reuniones, los aforos y actividades, dependiendo las condiciones que se
encuentre cada región. Se mantiene el plan paso a paso, en las que se
avanzara y retrocederá. El pase de movilidad mantendrá su vigencia, y permitirá la diferenciación en los aforos”.