408 soldados conscriptos se preparan en terreno para integrar el Ejército de Chile

A
setenta y cinco kilómetros de Punta Arenas se encuentra la base militar
“Chorrillo Basilio”, un lugar distante, donde a partir de abril de cada
año se concentran más de 400 hombres con la finalidad de algún día
cumplir su sueño: ser parte del Ejército de Chile.

Desde
tempranas horas, estos jóvenes, que hasta hace un mes vivían junto a
sus familias, tienen que cambiar sus estilos de vida si quieren formar
parte del Ejército. Con una dieta estricta y balanceada deben seguir
paso a paso las órdenes de sus superiores, en cada una de las
actividades que se les asignen.

El
sistema de instrucción militar es un proceso sistemático y
metodológico, que permite racionalizar el tiempo y recursos disponibles,
para que las unidades alcancen su máximo nivel de instrucción.

En el
caso de los soldados conscriptos, recientemente acuartelados, se
encuentran realizando la “fase de formación de combatiente individual”,
que se divide en seis etapas: combate diurno, combate nocturno, tiro
general, combate especial, primeros auxilios e instrucción física
militar; en que durante dos semanas de instrucción en terreno, tratarán
de poder desenvolverse en un ambiente hostil, asegurando la
supervivencia en el campo de batalla.

Los
más de 70 soldados conscriptos que estaban ayer en entrenamiento
recibieron la visita del comandante en jefe de la V División de Ejército
y comandante del Comando Conjunto Austral, general de división Óscar
Mezzano Escanilla, quien años atrás también realizó el mismo
entrenamiento que hoy en día ejecutan los soldados.

Año 2018

El contingente voluntario comienza a partir de los 18 o 19 años, y en algunos casos especiales con consentimiento de los padres,
se pueden acuartelar jóvenes de 17 años.

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