Durante
los últimos días los abusos sexuales en Magallanes han sido más que
reiterados. La mayoría de las víctimas que han sido abusadas son menores
de edad, que en ocasiones son cercanas a su victimario.
El último caso conocido fue el de una menor de 15 años que se defendió
de un abuso sexual cortándole la lengua a su agresor. La víctima se
encontraba sentada en la vía pública, cuando se le acercó un
colectivero, quien la invitó a subir, trasladándose minutos después
fuera de la ciudad.
Transportes
Al
ser consultado sobre estos hechos, el seremi de Transportes y
Telecomunicaciones, Marco Mella, señaló que en Punta Arenas hay
alrededor de 1.200 taxis colectivos en funcionamiento y que la acción
antes expuesta constituye a una excepción.
“Hay
que repudiar este tipo de actos, porque no son admisibles bajo ningún
punto de vista. Segundo, esto es una responsabilidad particular de quien
incurrió en esto. Si bien repudiamos este tipo de acciones, no
considero que sea algo para estigmatizar a todos los colectiveros”,
señaló Mella.
En
ese sentido, la autoridad dijo que el responsable de quién maneja los
taxis colectivos es la misma línea que contrata a las personas, y que
tienen un reglamento para ellos, y que al momento de fiscalizar
(Transportes o Carabineros) se controla solamente que la persona esté
con la licencia que corresponde.
“Por
lo tanto, la relación contractual entre el dueño y el chofer son temas
que lo administra la misma empresa de colectivos, y de acuerdo al
reglamento que tenga cada línea”, subrayó Mella.
Municipalidad
Asimismo,
el director de Tránsito de la Municipalidad de Punta Arenas, Gabriel
González, indicó que “es un incidente que ocurrió entre entes privados,
lo más probable es que andaba con todas sus condiciones al día”, dijo.
Ante
la consulta de Diario El Pingüino, sobre si a estas personas -taxistas y
colectiveros- se les hace un test sicológico a la hora de sacar su
licencia de conducir, González respondió que “ellos pasan por un examen
médico, donde se miden ciertas habilidades motrices o de visión, pero no
un test sicológico”.
Jesús Nieves.